El llamado, ¿qué es para tí? Para mí significa que la alarma interna, la del ser, se ha sincronizado con la evolución personal y espiritual para despertar en consciencia. Hemos encarnado en una dimensión muy densa, lo es para que el espíritu pueda manifestarse en la materia y así parte de nuestras almas encarnadas experimentar el amor en todas sus revelaciones. Esta densidad energética colabora con el ego, como personajes pasamos unas pruebas de apegos emocionales que superan innumerables guiones de cine. Pero, pase lo que te pase en la vida, en algún momento sentirás el llamado a poner rumbo según el contrato de aprendizajes que redactaron tu alma y tu personaje.

Puede que antes de escuchar como se activa el llamado interno tengas que pasar por bastantes caídas al pozo, o estar de nuevo al borde del precipicio, o pasar por esos procesos profundos y transpersonales conocidos como “la noche oscura del alma”. Quizás con una vida no te llegue para estar atent@ a tu despertador álmico. No sufras, que volverás de nuevo en otro tiempo y espacio a conectar la alarma para esta vez despertar, o ir despertando. Poco a poco como está escrito en el libro canalizado “Un Curso de Milagros”.

Quiero preguntarte, cuando pronuncias tu nombre ¿qué sensaciones sientes recorriendo el cuerpo? ¿Prefieres solo una parte de tu nombre compuesto? ¿Crees que tu nombre no simboliza ningún aprendizaje básico e importante para tu vida?

Somos energía que no cesa de vibrar por el campo cuántico en resonancia a las frecuencias que emitimos. Nuestro nombre es parte de un mensaje para hacernos recordar a qué hemos venido en esta encarnación. Recuerdo cuando leí que mi nombre simboliza una especie de mariposa, que es una reina, me identifiqué en seguida con lo que conlleva ser este insecto: la Metamorfosis. También es un nombre inventado por un escritor, así que me quedo con la parte creativa. Aquí ya tengo dos pistas: creatividad y cambios. Sumado a la vibración del nombre 8/17. Como energía común 8 simboliza la fuerza, el trabajo, la constancia, pero personalmente me gusta analizar de dónde se origina esta vibración final. Mi nombre se nutre de la energía 1 independencia, de hacer mi propio camino, de tener proyectos, trabajar el ego, creer en mi. También se nutre de la energía 7 es la búsqueda de la consciencia, de confiar en mi poder personal, de tomar las riendas de mi vida… El número 17 como arcano mayor en el tarot lo representa la Estrella, creer en mi + creer en mí, jeje, autoaceptación, equilibrio y gestión emocional, enraizarme… Ya tengo deberes más que suficientes para tres encarnaciones jaja… Voy a desliar un poquito más el hilo de la madeja, la palabra estrella vibra como 11/29, es una energía de maestría, la maestría no significa ser los mejores, sino que se ha aceptado el compromiso a compartir, a ayudar, a colaborar los dones personales con la sociedad. Normalmente, las pruebas de vida suelen ser de un nivel más complejo en estas vibraciones, así que la paciencia es un valor a desarrollar y poner en práctica, a parte de los aprendizajes como vibración numérica.

Sigamos con mi nombre Vanesa 8/17, como vibraciones resonando también nos encontramos 1/3 5/2 4/1. Energía 1 de nuevo y triple, para que me vaya haciendo a la idea de que para mi alma es importante que experimente la independencia, ser alquimista, que puedo organizar mi vida como quiera, la energía 5 que también está en sincronía con los vocablos de Estrella, es de que viva el momento sin sentirme culpable, pienso demasiado las cosas, estoy en el camino de compartir comunicando, de sentirme libre sexualmente, de disfrutar de los instantes sin obviar la responsabilidad, y por último esa energía 4, no tan intensa como las anteriores, pero también se deja notar de vez en cuando, el ser muy pero que muy responsable, acatar las órdenes, cierta rectitud mental.

El nombre personal simboliza cómo nos identificamos, cómo nos ven desde el exterior o lo que dejamos ver, parte del alma también resuena en los vocablos del nombre de pila. En el nombre hay parte del equilibrio que aprender a gestionar entre mente-cuerpo y espíritu. Por experiencia propia, el rechazo al nombre personal también nos cuenta como se encuentran ese inconsciente familiar y esas memorias del pasado. Si hay incomodidad falta revisar con amor qué está proyectando nuestra mente, entendiendo que la mente no conoce el tiempo, para ella siempre es ahora.

Si me aventuro a profundizar con toda mi fecha de nacimiento, nombre y apellidos… el resultado es un diario personal con muchas pistas para seguir evolucionando, lo más cercano y en coherencia a los propósitos del alma. Y muy importante, que empiezas a conocer como puedes ser feliz.

Vanesa

Numeróloga, Terapeuta Transpersonal

Puede que también te guste...