Numerología y Consciencia

De la mano mientras vamos de camino a casa

Este post se lo dedico en especial a mi hijo, mi gran maestro de vida desde que él me escogió y vino a mí.

Ayer la tutora de mi hijo me dijo que lo ve super tranquilo, muy bien adaptado a las nuevas normas y que en matemáticas genial. Me quedé en la puerta del colegio con una sensación muy placentera, mi cara sonreía, pero mi cuerpo también sentía ganas de llorar, pero de emoción y felicidad. Con los protocolos escolares activos por la situación actual, el apoyo de educación especial por el momento no es posible desarrollarlo. No es que mi hijo lo necesite de manera constante, pero el autismo que le afecta es muy dependiente de sus emociones, lo que más le cuesta es regular la frustración, pero últimamente se está esforzando en ser consciente de sus emociones y de utilizar los recursos que le enseñamos para volver a la calma y a un punto de partida más estable. Le dije a mi hijo que me sentía super orgullosa de él, y la sonrisa que me regaló me transportó en micro segundos a la gratitud. Por la tarde cuando vino su padre a verle, nuestro hijo le preguntó si estaba orgulloso de él.

Cuando digo que me siento orgullosa de mi hijo no es desde una zona de “mi hijo es el mejor”, sino de “wow, que valiente eres”. También me siento orgullosa de mí misma, porque mi hijo refleja todo el amor y trabajo personal que aplico en mi vida. A más consciencia en los aprendizajes que comparto con mi hijo más experimento la vida que quiero crear para mí, como alma, como persona, como mujer independiente, y como madre.

No necesito la numerología para conocer que las vibraciones de mi hijo están más desarrolladas y en conexión con la divinidad. Pero sí a través de esta herramienta de desarrollo personal y espiritual puedo corroborar, y comprender más detalles y en profundidad lo que antes no entendía, o no del todo. La numerología consciente que practico ayuda a que las piezas encajen, eso sí, uno ha de estar dispuesto a aceptar su verdad energética y vibratoria, que no quiere decir que sea perenne, todo lo contrario, porque la energía evoluciona transmutando. Las vibraciones son como imanes en nuestras vidas, y ya sabemos lo que ocurre cuando las cosas se han extremado o se polarizan: que sentimos caminar por encima del caos. Pero el caos solo quiere decirnos una cosa: encuentra el equilibrio. Y para más inri la palabra caos tiene hasta vibración maestra…

Esta mañana fui a visitar a mis ex compañer@s de trabajo, con este gesto he querido decirle a una de mis yo temporal que ese empleo ya acabó, ya no existe, que le doy las gracias por esos sueños en los que intenta hablarme sobre ello, pero necesito que se quede en paz respecto a todos esos años en los que fui parte de otra familia. Mientras me dirigía hacia la tienda he practicado Ho’oponopono, y les he dicho a mis yo dimensionales que las necesito felices porque ahora hemos de enfocarnos en este proyecto. Sí, es algo totalmente distinto y nuevo para mí, de desmontar palets con fruta y llevar una sección, o cobrar en caja, he pasado a apostar por lo que me gusta de verdad y me hace sentir bien en este momento. Ser frutera me encantaba, pero llegó un tiempo en el que dejó de tener su encanto, y mi ilusión palpitaba en otras áreas más alineadas a lo que quería mi alma.

La visita ha sido muy gratificante, con ausencia de achuchones por los protocolos, pero ver a esas personas que de alguna manera forman parte de una familia en la que crecí me ha dado un gran chute de alegría. Pocas personas muy cercanas a mí saben todo lo que trabajé a nivel memorias mi relación con este empleo y todo lo que significaba para mí durante el proceso de mi marcha. No tengo duda alguna de que la divinidad puso su toque mágico en toda la experiencia.

Ahora que estoy totalmente unificada, y acepto mi nombre, confío en lo que puedo llegar a crear. Los ex compañer@s no paraban de decirme lo guapa que estoy, y delgada… (iba de negro que mundialmente es conocido por ser un color que estiliza, jeje). Lo que quiero expresar es que sí se manifiesta la energía que vibramos interiormente,  han reconocido mi voz desde lejos, me han visto reír, y me han preguntado qué estoy haciendo, qué es esto de la numerología, sin juicios, aparentemente. Así que, sí, me siento orgullosa de mí.

Voy a compartir un input de cómo saber uno de los aprendizajes que tenéis con cualquier persona, es sumando el mes de nacimiento de cada uno, hasta que solo quede un dígito, aunque siempre es interesante tener en cuenta de qué números se nutre la vibración prima.  Ejemplo: mi hijo es del mes 9, yo soy del mes 1, en este caso tenemos 1/10, resumiendo a lo básico nuestros aprendizajes están en ser alquimistas, en tener nuestros propios proyectos, el trabajo y empuje en conjunto, el 10 que se nutre de esa raíz el 1 está representado por el arcano mayor la Rueda, lo cíclico que viene a sanar, y el 0 que es el recuerdo de la divinidad, de la unión. Esto solo es una pequeña pincelada, porque hay más vibraciones en tener en cuenta, pero para empezar a tomar consciencia ya nos da de sobra.

En este momento en que los abrazos están prohibidos, siento más ganas de darlos. ¿No os pasa? Mi hijo y yo hacemos “guerra de abrazos”, lo de guerra es porque se tira en plancha para abrazarme, a veces me deja sin aire, jeje…

Abrazos van para quien quiera. Bendiciones.

 

Vanesa

Numeróloga, Terapeuta Transpersonal

Puede que también te guste...