Transgeneracional: las memorias que tienen vida

Todo lo que puedas imaginar y lo que no tiene sus propias vibraciones, hasta una piedra genera impulsos energéticos. Todo aquello que puedas imaginar y lo que no tiene un corazón que late, no biológicamente, pero sí como energía en su forma más pura. El ser humano cree que el universo está sobre su cabeza, pero a mi me gusta la idea de que un universo cuántico repleto de estrellas y planetas desconocidos nos rodea, formamos parte de toda forma de vida, en nuestro interior habitan mundos mágicos, pasados, de sueños inocentes, también mundos con software, galaxias proyectadas desde una mente que desconoce el tiempo.

Somos seres independientes experimentando el amor incondicional a través de niveles de consciencia. El 1 aprendiendo a sentirse completo para representar el 2. Escrito parece muy sencillo, expresado es cuando un@ se empapa en relaciones, a veces con el agua hasta el cuello, en otras caminando por desiertos, pero siempre explorando cada mundo alternativo que rota por nuestra mente y escalar nuestro propio corazón.

Independientemente de los aprendizajes personales, también somos responsables de liberar y aportar luz a toda esa sombra inconsciente colectiva. Sobre todo si queremos seguir evolucionando en un mundo consciente y próspero. No es presente para estar juzgando a un mono, o a Adán y a Eva, o a los dinosaurios, o pensar si todo empezó porque el espíritu atendió la idea de ser como Dios, pero sin él. Lo importante no es buscar culpables, sino encontrar soluciones. Rectificar y arreglar aquello que de alguna manera en vete a saber qué dimensión lo hemos provocado, ya que toda línea temporal está conectada entre sí, toda persona es energía que se manifiesta así resuene con la capacidad de transformarse en amor incondicional, en equilibrio, en una versión de tí mism@ mejorada, ampliando la mirada, practicando la consciencia y la observación. ¿Estás preparad@ para bajarle los humos al ego?

El transgeneracional es esa mochila que en su interior guarda las memorias de los ancestros. A parte de reparar parte de todas tus vidas en esta encarnación, tu alma también elegió dar paz a tu clan familiar. Puede que ejerzas la abogacía para reparar información de tus ancestros de robar, delictiva o de querer justicia, y que también tendrá relación con alguna de tus vidas pasadas. Mujeres que deciden no tener hijos posiblemente en su colectivo familiar resonará la información de abusos, infedelidad, sacrificio, mujeres que murireron en el parto… A mujeres que les cuesta quedarse embarazadas, seguramente haya información inconsciente muy similiar a esta. Quizás tu actual pareja ejerció el rol de herman@ en otra vida, activándose esa memoria en relaciones sexuales insatisfechas, o dificultad para tener una relación sexual placentera y sana, sufrir abortos, distanciamento en la relación… Como he explicado anteriormente, no hay que quedarse con la idea y el morbo de saber el qué fuimos, o incluso culparnos por ello, sino en sanar lo qué hicimos, en ver la situación con amor y comprensión, sin importar el rol que desarrollamos en aquellas vidas pasadas, o lo que experimentaron nuestros ancestros.

La palabra transgeneracional tiene una vibración prima de 77, en teoría esta numeración no se contempla como maestra. Pero, como a mi sí me gusta contemplar posibilidades, e investigar qué puede decir esta vibración me he puesto a ello. Físicamente representa rectitud mental, inflexibilidad, presión. Es curioso que el número siete simbolice la búsqueda de la consciencia cuando sus líneas son rígidas, sin soltura. Es una energía de investigar, de analizar, muy racional, el aprendizaje está en buscar respuestas desde el corazón y no tanto con la mente. Se repite ese siete dando intensidad y fuerza al valor de su vibración, como si nos recordase “busca con la mente y cuando encuentres no pienses, siente con el corazón, o estás buscando con la mente cuando deberías de encontrar con el corazón”. Para rizar el rizo numerológicamente que es un proceso muy creativo y con el cual disfruto junto a mi niña interior, 77 da 14/5, el número 14 lo simboliza el arcano mayor la Templanza, quien da equilibrio, quien puede gestionar las emociones dándoles un propósito de paz. Como vibración 5 nos recuerda que la vida son cambios, movimientos, nacimientos y despedidas, experimentar el presente, aprender a darnos voz y ser la palabra también de los ancestros.

Aunque con María, José y Jesús no empezó la historia de la humanidad, en cierto modo sí nació algo nuevo con ellos: compartir consciencia. Creo que toda encarnación sea cual sea la dimensión y lo que elijas ser, la información de iluminar es universal, seas un gato, un pájaro, una hada, una persona, una planta, un mueble, un pequeño buda de piedra… Somos átomos vacíos conectados todos entre sí, una gran cadena de energía que ignora su veradero origen y poder. Cuando analizo los nombres, palabras, fechas, me fascina toda la información y detalles que se han prestado a representar, y como las memorias forman parte de los principios de los principos.

El nombre de María tiene una vibración prima de 6/24, el famoso 6 que se nutre de un 24. Mi camino de ruta también es como el que resonaba en madre María. La vida le empujó por situaciones en las que aprender y aplicar amor, comprensión, construirse sin dependencias emocionales, seguir adelante sin su hijo. Creo que el aprendizaje de amor incondicional para toda la humanidad empezó con madre María. Y su mensaje sigue vigente en la actualidad, año 2020, el año que temblaron cimientos y pilares viejos, pasados. Predominan vibraciones 9, que marcan soledad, introspección, guiar, iluminar, aceptación, y vibraciones 1, que invitan a seguir adelante, a tener empuje en la vida, a la independencia de la persona, a marcar los pasos de la vida que quieres tener. En María la parte conectada al alma vibra en 11, vibración maestra, imagino que ella sería o se convirtió en la portavoz de la palabra, de predicar el amor, el ver y compartir con la comunicación el buen corazón en las personas. El nombre nos habla del personaje, con ego y con alma, la parte más conectada a lo terrenal en María vibra en 4/13. Me atrevería a decir que esta energía tiene connotaciones kármicas: Construir pese a las pérdidas.

El nombre de José tiene una vibración 4/13, María y José se eligieron por resonancia de memorias, compartían vibraciones que sanar juntos y por separado. Mi sonrisa surgió al ver ese 4 ya que José fue conocido por carpintero. Es una energía de hogar, de hacer, de construir a nivel personal y como don o habilidad. Al nutrirse de un 13, todo lo que se construye tiene connotaciones kármicas, energía pendiente que equilibrar. Predomina la energía 1 que siempre es como un marcador para dar impulso ante la vida. La parte conectada al alma en José vibra en 11, pura sincronía con María. Quizás en su relación sí que sintieran aquello de “almas gemelas”. No quisiera manchar la creencia de las personas que sueñan con su alma gemela o que creen ella, pero si analizamos gemela, a nivel biológico le hemos dado el significado de herman@ que es igual o practicamente iguales, y esto a su vez ya nos da pistas del origen de cada ser. Podría decir que tod@s somos el alma gemela de la fuente creadora, energía inteligente, Dios (tú eliges como lo nombras). Quiero puntualizar un pálpito de esos numerológicos que me dan, y es que la e en José va acentuada con tilde, creo que a nivel vibracional es un detalle de poner atención a dicho vocablo y su energía. En este caso la e está representada por el valor 5, es como un recordatorio en plan: “José, vas a tener que aprender a aceptar los cambios de la vida, a más te resistas más te dolerá”. La parte terrenal en José tiene una vibración 2, no es un ego de “todo para mí”, a no ser que la vibración esté en desequilibrio, ya que el 2 es compartir, colaborar, hacer una piña, escuchar, sí necesita de otra persona para sentirse complet@. Los aprendizajes no terminan nunca, sean como alma o como personaje.

¿Adivinas qué vibración tiene el nombre de Jesús? ¡Bingo! 11. Vibración maestra que implica sentir altruismo, ayudar desinteresadamente, la empatía del corazón y no la de la mente. Uno de los dones de Jesús fue la palabra, el dar voz al amor incondicional. El alma en Jesús vibra en 8, acentuando el valor 3, que cursiosamente es como vibra su parte más terrenal. La energía 8 es de domar a ese ego, de cuidarnos, tratarnos con dulzura, de trabajo, de constancia, de ser honest@s. La energía 3 conecta con la parte más jovial incluso infantil de un@ mism@, es superar miedos, creer en un@ mism@, crear, ser creativ@s. También predomina la energía 1, que es ser alquimistas de nuestras vidas.

A nivel colectivo y personal nos predominan vibraciones y compartimos memorias. Quien tenga el nombre de Jesús en su vida tendrá tendencia a ser como un portavoz para la gente, las María a amarse y a amar desde una coherencia interna. Los José a construir la vida que posiblemente en otras encarnaciones no supieron tener, o incluso quitaron. Con los apellidos es exactamente lo mismo, con el valor de dar paz a memorias del árbol transgeneracional. Un ejemplo, los Sánchez 4/31, no importa si es por parte paterna o materna, habita la información de construir, de recordar la inocencia, de un trabajo con la autoestima, de autoconfianza, de que “van a tener que trabajar duro”, que se lideren. Y así por los siglos de los siglos.

Es una explicación sobre vibraciones, memorias, transgeneracional y aprendizajes resumida, en un estudio con una carta natal numerológica se puede obtener más información detallada de todo esto, de los dones, habilidades y las vibracines como tendencia en tu vida. Te dejo el formulario por si quisieras más información.

 

 

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