El viaje al centro del alma

Existe la creencia de que ir a un-a psicólog@ es de loc@s. La sociedad ha forjado y programado un lenguaje emocional basado en la carencia y vulnerabilidad, como si hablar de nuestras emociones fuera un lujo, un capricho, incluso solemos decir aquello de “que egoísta eres, o que creído te lo tienes” (¿verdad?), a personas que son seguras de sí mismas. Memorias arraigadas y heredadas de nuestros antepasados, abuel@s y ancestr@s, pero me parece a mi que ya va siendo momento de ir haciendo un barrido de programas obsoletos para empezar a sembrar pensamientos no limitantes, y libres de cargas.

Psico en griego signifca alma, vida, mente, aunque la ciencia se olvidó de la parte intrínseca y lo enfocó al estudio de la mente, sin más. Y como suele ocurrir, la vida sin contemplar y tener en cuenta su esencia se queda coja, incompleta, en desequilibrio. Logia significa hermandad, reunión, me gusta la idea de que Psicología es un recurso para el alma en el que puede ayudar a sus herman@s almas.

Mi primer contacto con hacer terapia a través de visitas a un psicólogo fue en una época donde era más joven, hubo un tiempo en el que mi caos interno se apoderó de mi, y aunque mi mente sobrevivía escribiendo sobre las emociones que me perturbaban, fue vital y necesario acudir a un profesional que me hicera ver otros puntos de vista, que me enseñara recursos para aprender a gestionar aquel caos interno y poder retomar la estabilidad y felicidad. La experiencia fue maravillosa, y aunque en algunas de las sesiones tratábamos conflictos respecto a los abusos y malos tratos, no me importó ni me sentí incómoda de que fuera un hombre quien podía ayudarme con su conocimiento. Tampoco fue casualidad que fuera un hombre, el inconsciente provoca caos, pero también es sabio. La verdad, es que su creatividad me ayudó a poner orden dentro de mi, y empezar a reconstruir la Vanesa que quería ser. Había una frase que me decía y que me hacía reír: “eres como un mueble desmontado, y yo voy a guiarte para que aprendas a construir y montar cada pieza en su sitio”.

La terapia, cualquier terapia sin práctica se queda en tan solo charlas de una hora a la semana. Confundimos crear un vínculo desde el amor incondicional a dependencia emocional. Desde mi experiencia personal no es sano depender en el tiempo de un-a psicóloga, o de cualquier terapia, cosa-persona exterior, a no ser que hablemos de trastornos del desarrollo y se tenga que incluir como algo normalizado y habitual en el día a día de la persona. El mayor aprendizaje personal es tomar responsabillidad de nuestra propia vida. La culpa no nos va a empoderar, juzgar no nos va hacer más felices. La amplitud y evolución en la consciencia de cada una-o sí empodera, y nos conecta con la felicidad y bienestar.

La palabra psicología nos habla con intensidad de la vibración 7, la búsqueda del ser, el análisis, cuestionarse, la toma de confianza y fe, un trabajo de equidad en las energías arquetípicas. También resuena la introspección, del camino de la persona como ser independiente, de expresar y desbloquear barreras inflexibles emocionales. Hay un dígito que se repite como gemelo en la palabra psicología y es: “3636”, el conocimiento desde la creatividad, el retomar contacto con la parte infantil, sentir la inocencia, superar miedos, aprender a amarse a un@ misma, el poner límites al no respeto, y decir sí a disfrutar de la vida, sin enganches emocionales. Psicología resuena en Autoaceptación y en Guiar con Luz.

Para equilibrar esa búsqueda de respuestas existenciales, es recomendable el desarrollar un hábito en ser constante, el darle la atención justa al ego, el ponerse unos retos sin expectativas. Cultivemos el ser personas ambiciosas no solo desde lo material, sino también desde el crecimiento personal.

En este post me hace gran ilusión presentarte a una amiga que la conocí desde su faceta profesional: psicóloga. Guía a los niñ@s en sus etapas conflictivas, les enseña recursos para gestionar las emociones, en especial en el área del autismo. También ejerce terapias a adultos. Espero que disfrutes de esta pequeña entrevista como yo he disfrutado escribiendo este post.

 

Entrevista a Sonia Tapiador, psicóloga en el centro EducaInfants de Rubí.

¿Nos explicas qué es la Psicología?

La definición de Psicología es algo así como “Ciencia que estudia los procesos mentales”, pero para mí la psicología es una herramienta para paliar las dificultades personales, emocionales, sociales, y para atender algo tan importante como nuestra salud mental, en definitiva para lograr el bienestar.

¿Qué benficios aporta acudir a terapia?

Hay un argumento que escuché una vez, lo he incorporado en mi día a día y se lo digo a todos mis pacientes: “Quien cree que al psicólg@ sólo van las personas con problemas están equivocad@s. Problemas tenemos todas las personas, al psicólog@ van las personas que quieren solucionarlos.” Los beneficios son múltiples siempre y cuando se lleven a cabo las orientaciones que el profesional da. Hay personas que pretenden que tengamos una varita mágica y que les elimine el problema. No son son conscientes de que el/la psicólog@ guía, enseña, pero la voluntad y el esfuerzo lo ha de poner el paciente. Si no se quiere evolucionar y crecer emocionalmente no se hace. La inteligencia emocional es la capacidad más valiosa para conseguir un bienestar vital y la buena notícia es que se aprende, se desarrolla, se moldea, es plástica y por tanto todas las personas podemos adquirirla.

¿Por qué estudiaste psicología?

Creo que la mayoría de personas que nos dedicamos a la psicología es algo vocacional. Siempre he tenido claro mi disfrute y satifacción por ayudar al prójimo, y además, el mundo de las emociones me fascina. También creo que el ser consideradad una “buena consejera” en mi entorno me dio seguridad para elegir este camino. Eso sí, lo recuerdo desde que tuve el concepto de que algún día debía elegir una labor en la vida, supe sin lugar a dudas que sería esta.

¿Qué te aporta tu trabajo?

Simplemente me fascina. Ayudar, enseñar, a orientar a familias, a personas, a niñ@s, a parejas, a educadores y educadoras… ¿Qué puede haber más gratificante que esto? Conocer personas maravillosas que me enseñan y me conmueven, que me llenan de cariño, ¡y que se convierten en parte de mi familia! Soy muy afortunada.

Puedes encontrar a Sonia Tapiador a través de sus redes sociales:

Instagram

EducaInfants

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Para finalizar esta entrada con entrevista incluída, compartiré contigo una frase del célebre Carl Gustav Jung, y es la siguiente:

<Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta>

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