Si escucharas al amor empezarías a amarte

A través de mi trabajo como numeróloga emocional cada vez más me doy cuenta de que el aprendizaje estrella como seres humanos es amarse a un@ mism@. Hay una tendencia excesiva y preocupante como personas y es que nos enfocamos, nos volcamos en el exterior sin haber realizado un trabajo interior, sin haber siquiera comprobado la seguridad personal en cada situación nos dejamos embaucar, nos lanzamos a todo tipo de relaciones y circunstancias, desde unas vibraciones inconscientes un tanto suicidas y auto destructivas. Llegamos a poner en peligro todo nuestro plan evolutivo personal por unas creencias aprendidas de serie sobre el amor y la vida que se supone que hay que vivir. No dejo de ver casos en los que la energía femenina se ha marcado unas vibraciones de independencia a través de los aprendizajes de experimentar el amor sin apegos emocionales. Cada carta natal que hago me fascina porque tomo consciencia (a parte de con mi trabajo de crecimiento personal) en este campo profesional, como personajes somos muy ignorantes, orgullos@s, y como nos cuesta entender que el valor a integrar se vivirá desde la polaridad. El amor nace en las personas de manera innata, y es inevitable compartirlo, en cambio el dolor es la emoción que nos pone en jaque, en sí ninguna emoción tiene una función negativa, solo ser sentida para que a través de la experiencia y de esa comunicación con los sentidos podamos aprender, comprender y evolucionar.

Vibraciones como la 6 o la 2 nos hablan del amor, de compartir, de las relaciones, del nivel de amor hacia un@ mism@, pero como por norma general estamos muy descentrados a nivel energético y estas vibraciones no resonarán en nosotr@s como estados de “happy flower”, más bien si en tu vida te predominan vibraciones 6 o 2 tendrás todas las papeletas para vivir las relaciones de manera adictiva (que estos bloqueos a su vez se manifiestan a través de proyecciones-espejo) desvalorización, sumisión, pasarás por las transiciones de “víctima-victimario”. Así que puedes ser alguien muy amoros@ con los demás, pero el mayor reto de tu vida está en dejar de necesitar que te quieran, en sanar a tu ego herido, a tu niñ@ que se siente abandonad@… es alarmante la cantidad de personas que dan y dan a los demás pero para sí mismas son como un gran muro de contención. Desde esta zona de hecatombe emocional interna no esperes tener relaciones de igual a igual, o empleos en los que te respeten, o una familia en la que te incluyan, porque estos serán tus principales aprendizajes en esta vida.

Cuando hablas de amor, ¿cómo te incluyes en la frase? ¿Desde qué emoción te conectas al amor? ¿Desde el vacío o desde la completud?

¿Qué pasa con las vibraciones como la 6 y la 9 que suelen anhelar la idea del hogar, que están ancladas a memorias pasadas en relación a la familia? Hasta que no depures dentro de tí estas ideas de sentirte incomplet@, de no valer sin alguien a tu lado, de atender a tu niñ@ interior, de estar en paz con papá y con mamá, de subsanar las energías femenina y masculina… Hasta que no aprendas que tú mism@ ya eres ese hogar de amor no lo encontrarás en ninguna parte. ¿Acaso no te das cuenta de los patrones repetitivos en tu vida? ¿Para qué eliges siempre la misma opción si sabes que a la solución que te llevará es a la ausencia de tí mism@?

Sé que no es fácil, y tampoco es cuestión de poco tiempo, de que si perdono (o me perdono) una vez ya seré feliz para siempre. Pero no por ello es imposible. En mi personaje es habitual y terapéutico pasar por procesos de introspección y reflexión, de poner en cuarentena memorias y observar desde una zona de tranquilidad y sosiego. Requiere de honestidad, de perdón, de constancia, pero también de no exigirse a nivel espiritual, que el ego nos tiene muy calad@s a tod@s. Habrán heridas que necesites de más tiempo para sanar, y otras en las que rápidamente te recompongas. Lo que no cambia nunca es que la decisión siempre es tuya. Tu decides si quieres observar o si prefieres seguir con lo mismo de siempre. Un coordinador que tuve hace muchos años me enseñó que la actitud hace que nuestro trabajo sea con amor o no. Me enseñó a poner mimo en las cosas que hacía, a disfrutar y a sentir placer visual al contemplar un trabajo desde la pasión, desde la creatividad. A ese espacio de conexión con un@ mism@ es a donde hemos de ir, ese lugar es nuestro ser, si observas y pones atención a los detalles estarás más cerca de despertar de la amnesia colectiva y liberarte de los programas que se reinstalan automáticamente en tu inconsciente. Ojo, en nuestro inconsciente siempre habrán programas, memorias, tendencias, pero al ir sanando dejamos espacio para los cambios, sean cuales sean. Eso sí, tu alma se sentirá agradecida.

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