¿Cómo va tu mes de diciembre? ¿Revuelto? ¿Intenso?

Desde la numerología emocional diciembre vibra en 12, simbolizado por el arcano mayor el Colgado. Puede que te estés sintiendo que no encajas, en el punto de mira de críticas, que te juzgan por tener tu propio estilo de vida… demasiados pensamientos que te alejan del presente y te atan al pasado. Diciembre se presena desde una vibración 4, una energía de poner orden, desde un soporte inflexible y rígido, pero también desde una zona de abarcar abundancia y completud. Acaba con una vibración 5 de cambios, de experimentar el presente. No es casualidad que Diciembre resuene numerológicamente en 5/50, ese 0 nos habla de tomar consciencia, de poner amor, paciencia y más amor. ¿Cómo vamos a empezar un año nuevo sin tomar consciencia del año pasado y vivido?

Me preocupa los mensajes constantes de miedo, de manipulación y de limitación mental que no ceso de ver en anuncios publicitarios. Normalizando el uso de mascarilla, juzgando a quienes les mueve el amor y no el miedo. Recuerdo que de muy joven tuve que dejar de ver los noticiarios porque me afectaban muchísimo las historias que exponían en ellos. Y de joven me lo creía todo. En la actualidad, en casa solo vemos canales de dibujos, cuando mi hijo está con su papi, entonces veo alguna serie de detectives (me declaro fan de las detectives que corren tras los malechores-malechoras con taconazos de vértigo). Pero todo lo que tenga relación con noticias ni me asomo por ello, con los pocos inputs que recibo a través de noticias por el google me es suficiente para hacerme una idea de como está el panorama y querer seguir cuestionándome cosas.

Desconozco si realmente una mascarilla protege de no incubar virus, pero si te sale el típico grano bajo el orificio de la nariz te lo tapa, o sí protege de ciertos olores intensos… ¡incluso de las marcas de la almohada! Personalmente, creo que hemos sucumbido a la identificación de la paranoia, no digo que no existan los virus, de echo el organismo del ser humano está formado de una microbiótica infinita y necesaria para mantener un sistema inmune sano. Mi hijo tiene marcas en las manos de tanto gel… Los extremos solo traen realidades de violencia e inflexibilidad. Me parece correcto que al tirar la basura, te eches una gotita de gel, o que al tocar la barandilla del metro te pongas una gotita de gel, ok. Pero los comportamientos obsesivos destrozan la autoestima, y nos aleja de un contacto con el presente, con la aceptación. Si difieres de lo que comparto en estas líneas, perfecto, te respeto. Solo expongo mis inquietudes, y cosas que estoy viendo que no resuenan en coherencia interna del ser (o desde mi perspectiva).

Hay personas que defienden la ley Celaá, yo en cambio no la soporto, a parte de que va a afectar a mi hijo (ya afecta), much@s niñ@as se van a sentir totalmente abandonad@as con esta nueva ley. La educación actual va de moderna y todo es fachada, sigue siendo una educación industrial que no contempla la inteligencia emocional, solo si haces jeroglíficos matemáticos, convirtiendo el aprendizaje en una carrera competitiva burlándose claramente de l@s niñ@s que tienen una sensibilidad más desarrollada. La educación inclusiva es otra obra de teatro falseando datos, haciendo pasar a los padres y madres de niñ@s con dificultades en el desarrollo personal, emocional, mental o físico por auténticos infiernos. ¿Inclusiva para quién? Una educación que mama de un sistema inflexible, político y religioso, incluso farmaceútico. Y por experiencia personal en cada curso escolar como madre he de enfrentarme a situaciones duras, no voy a entrar en la queja, pero la impotencia que siento en ocasiones me derrumba a veces. Con trabajo personal, y practicando ho’oponopono sobre todo en momentos en los que es mejor que no abra la boca, vuelvo a mi centro de coherencia y observación. Como me decía mi querido amigo Francesc: no te preocupes, ocúpate cuando sea necesario.

Trabajo el que no me reactive fuegos internos lo que el sistema educativo opine de mi hijo, como el amor que pongo cada vez que mis vecinos fiesteros pierden el control y todo respeto. Evolucionar y expandirse en consciencia también requiere de poner límites cuando la situación lo necesite, y decirle al ego que se calle un rato.

Mi hijo y yo somos un gran equipo, y esto no se me olvida, y si se me olvida él me lo recuerda, pase lo que pase saldremos adelante, porque nuestra intención es sanar, ser felices, y seguir creciendo en y con amor. A veces es inevitable sentir miedo, pero la emoción del miedo es para que superemos esos miedos mentales, ya que una vez sentidos los pensamientos temerosos caen por sí solos. Y el camino que aparentemente estaba bloqueado se desbloquea delante nuestro. Escucha a tu corazón porque allí reside tu alma y ella sabe más que tu ego, aunque esto a tu ego le puede chirriar.

Como leía hace poco en un post de Marisol González en su proyecto Serendypia, los días grises (si pinchas podrás leer el gran artículo de Marisol reflexionando sobre los días grises y el proceso de sanación personal) existen y hay que sentirlos. He pasado unos cuantos días grises, por temas pendientes que no terminan de solucionarse, hay resistencias energéticas, y requieren de un proceso de maduración más lento y complejo. Cuando le ocurre algo a mi hijo me descoloca y me cuesta unos días volver a retomar las riendas de mi proceso de crecimiento personal. Tengo a un familiar en una situación muy grave, y con las normativas que hay impuestas por el virus, lo estoy viviendo desde la otra parte del muro… y aunque hago mis trabajos ante esto, a veces puede golpearme.

Son días de emociones colgadas, sí, pero sé que desde el cielo me miras y ojalá te sientas orgulloso de todo lo que estoy aprendiendo, tanto a nivel personal como a nivel profesional, cuando me pongo a jugar con los números y las letras sonrío al pensar en tí, mi gran maestro y guía durante un tiempo muy importante que fue en mi vida. No puedo negar que te extraño, pero seguro que la vida allí arriba es una pasada. Gracias por todo Francesc Lucas.

Tuve una gran compañera de viaje, una gata con unos ojazos verdes que me derretían de amor. Era muy traviesa, pero siempre me mostró su amor. Me cuidó en momentos complicados en mi vida. Fue mi protectora de cuatro patas. Mi querida Luna estés donde estés: Gracias. Gracias. Gracias.

Para reconducir estas vibraciones tan intensas y un poco densas de este mes de diciembre, deberíamos de conectar con una energía 9, dar luz a esas sombras, sentirlas y comprenderlas, para dejar espacio a las estrellas que están por llegar, a los cambios, a presentes con posibilidades más armoniosas. Y sobre todo no te olvides de la gratitud, es una emoción mágica y con un poder divino de transformación y transmutación. Puedes agradecer lo que tienes, que puedes beber agua, comer, si tienes frío te tapas con una manta, y como dice Borja Vilaseca: cuando abres el grifo de casa sale agua caliente…

GRACIAS VIDA POR BRILLAR EN MÍ, APRENDO A DEJARTE BRILLAR EN MÍ EN BENEFICIO DEL AMOR INCONDICIONAL. BENDICIONES.

 

 

 

Vanesa

Numeróloga, Terapeuta Transpersonal

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