El Perdón

¿Cuántas veces al día dices “lo siento” sin sentirlo de verdad?

¿Cuántas veces al día dices “perdón” sin sentirte perdonad@?

La culpabilidad nos lleva a escenarios de auto sabotajes emocionales, nos convertimos en nuestro enemigo, víctimas y agresores mentales a la vez.

Hay un dogma en el mundo del crecimiento espiritual que dice que hemos de estar presentes a nivel pesamientos en cada instante. Mi percepción sobre esto es sí y no, porque no se puede controlar a la mente sin gestionar las emociones, ver qué está ocurriendo, no solo a nivel físico, sino investigar para qué nos afecta lo que estemos viviendo en el momento presente. No existe futuro nuevo sin poner sanación al pasado.

¿Has probado el ejercicio de ver fotografías tuyas de otras etapas de tu vida? ¿Qué sientes cuando te ves y parece que no te reconoces? Sigues siendo tú, pero si sientes en tu cuerpo alguna sensación incómoda, el famoso pinchito que te acciona una cadena de pensamientos y emociones al unísono, entonces es que algo hay que dar paz.

¿Por qué nos vienen recuerdos pasados como si fueran de ayer mismo? Porque para la mente no existe el tiempo ni el espacio, todo es energía, vibración, frecuencias cuánticas. Para el ser humano le va bien tener herramientas como controlar el tiempo y el espacio, pero a parte de la humanidad se mueven otras dimensiones mucho más profundas, con otras leyes cósmicas, donde la dualidad no tiene valor.

Desde el ego, desde la identificación del personaje no podemos ayudar a nadie. Desde mi experiencia personal las herramientas mentales funcionan a corto plazo, o como placebo, porque cuando la vida te presenta de nuevo aquel recuerdo no sanado vuelves a engancharte con el dolor y la rabia. La humildad nos lleva a hacer las paces con nuestra parte espiritual, reconocer que también somos algo más que no tiene calificativos para la mente humana. Pero, es algo que se ha de experimentar.

Hace unos días subí a mi canal de Youtube un audio (puedes escucharlo pinchando aquí) donde quería compartir mi experiencia personal sobre la sanación emocional. Hay personas que me dicen que desprendo paz, y mucha luz, pero realmente no fue siempre así, también tengo un pasado machacador. Incluso en este presente, hay días que me engancho a situaciones que me bajan la vibración de consciencia. El despertar, la iluminación no son un bautizo para toda la vida, son aprendizajes constantes, del día a día, de practicar cuan despiert@ estás en la vida. Y de compartir la paciencia y el respeto a quienes prefieren seguir durmiendo.

También hay personas que me han atacado con palabras de ser una jueza espiritual, o que se comparan conmigo. Acepto mis aprendizajes, he aprendido a aceptar otros pensamientos que no resuenan con los míos. Y cada cual sabe qué es lo más adecuado para seguir evolucionando, o para vivir su vida como quiera. Estas situaciones puntuales me ayudan a valorar mi trabajo personal y profesional.

Si quieres sanar, has de ser sincer@ contigo mism@, sin este paso no podrás poner en marcha el reloj de las sincronías y posibilidades más acordes hacia una armonía futura, a tener opciones futuras que resuenen en bienestar y lo que tu alma desea hacer. Cuando rechazas poner paz, perdonarte, activas el reloj de las sincronías y posibilidades más acordes a esta vibración densa, y tus opciones futuras resonarán con este tipo de energía rígida e inflexible.

El camino no está escrito, sino ideado, el alma que habita en cada un@ de nosotr@s trazó un plan con sus aprendizajes correspondientes, en nuestra memoria celular llevamos inscrito un boceto álmico donde se realizó con paciencia y mimo en un lugar de luz y amor. Eso sí, existe el libre albedrío, pero como nos desvinculemos de lo que el alma vino a hacer, nos pone las pilas con mensajes, los primeros suelen ser inadvertidos, pero cuando lleva el 500 aviso entonces la cosa se puede complicar. Mi pregunta es: ¿has de esperar a la muerte, a la enfermedad, a un susto, un accidente, una pérdida, etc… para ser sincer@ contigo mism@?

Puedes empezar por perdonar y comprender a cada versión que fuiste, lo hiciste lo mejor que supiste, con las herramientas que tenías a tu alcance. ¿Te perdiste? no importa, ahora estás aquí, con ganas de ser feliz, ¿verdad? Recuerdales el amor a tus otros yo del pasado, tiéndeles la mano, un abrazo, pues forman parte de tí, de quién eres hoy. Te ayudaron a sostener los momentos duros, y te ayudan cada día a que te reencuentres contigo mism@, a que te ames.

Perdón a nivel vibracional (según la numerología emocional con la que trabajo), nos habla de dar voz, de poner palabras a lo que sentimos, de utilizar una mirada justa no egoíca, de construir nuevos caminos, de poner luz a esa oscuridad que nos hace sentir miedo y culpabilidad (cuando las sombras nunca son palpables). Nos recuerda la reflexión, la introspección necesaria para sanar, nos habla también de poner luz, observación a esos bloqueos que nos hacen paralizarnos, a que pongamos consciencia a las críticas, que abracemos el amor que late en nuestro corazón, símbolo de que habita el alma (o yo quiero pensarlo así), practicar el perdón y la paz a nivel personal y social.

¿Cómo vamos a relacionarnos con amor si no comprendemos quienes fuimos?

Una vez más, Gracias por leerme, o si sigues mi trabajo por las redes. Estoy abierta a recibir inputs para próximos vídeos o artículos.

Namaste

Aprovecho este artículo para explicarte que realizo sesiones de terapia transpersonal y transgeneracional. Si quieres ponerte en contacto conmigo puedes rellenar el formulario que está a continuación, o vía whatsaap/telegram al 640846943

 

 

 

 

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