La memoria inconsciente mecanizada

Si las relaciones de pareja son proyecciones inconscientes de nuestro estado de paz o de guerra con nuestros padres, ¡imagínate la manera de experimentar el sexo! Hace unos días me quedé perpleja en el sofá de casa viendo un anuncio de un programa nuevo de televisión, los ingredientes de esta receta son: una isla con todo lujo paradisíaco, y creo que son 6 chicas todas ellas con cuerpazos, con su buena talla de pecho, sin celulitis, y 6 chicos con el mismo patrón que en las mujeres. El lema del programa es “encontrar el amor”… pero es evidente que lo que nos van a vender es SEXO. Incluso el tema morboso de quién se va a liar con quién, y si va a ver infidelidades prioriza antes que encontrar el amor, a parte, que es obvio que hay un guión que seguir. Es un trabajo como otro cualquiera, es el dinero lo que atrae y no los cuentos que nos quieren contar, otra cosa es, que es evidente de que existe una audiencia que se identifica con estos personajes… ¿Por qué será? jaja…

El culto al cuerpo sigue siendo el tema estrella, y no digo con esto que dejemos de cuidarnos físicamente, la carga inconsciente en anuncios, en películas, y en este tipo de shows televisivos es abrumadora. Pero si queremos enseñar que cada uno es como es, y que en el interior de cada físico hay emociones, sentimientos, pensamientos, sensaciones… que habita una persona y un alma, estamos muy lejos como sociedad a una reeducación consciente en muchos ámbitos.

Hay un radar muy efectivo para darte cuenta de quién está controlando tu vida, ¿Amas o posees? ¿Estás en tu ego o le das espacio a tu alma para que también te guíe? Normalmente, aquí cateamos casi todos los seres humanos. ¿Te has planteado cómo experimentas tus relaciones sexuales? ¿Quieres poseer o ser sumis@? ¿Compartes el placer o solo buscas el tuyo? o tal vez solo prefieras dar en exceso…

Cuando demandamos atención de manera desequilibrada o intensa, a nivel sexual o en cualquier momento, estamos supliendo una necesidad oculta, que seguramente se relata su origen en la infancia, algo que ocurrió con mamá o papá, o arquetípicamente similar (la abuela o el abuelo). El vínculo con nuestros padres es el primero así que normalmente la mayoría de la información a la hora de relacionarnos ante la vida se rige por ese pasado que se quedó grabado a fuego en alguna parte de nuestra mente subconsciente. A veces, me imagino a la mente como un gran archivador repleto de cajones y cajones por orden de fechas, documentos transgeneracionales allí guardados como oro en paño, esperando pacientemente la decisión del personaje en ir con una linterna y poner orden, de hacer limpieza interna desde un presente consciente.

Respeto que cada una persona viva el sexo, y las relaciones como le plazca, pero si se hace a través del dolor y no del amor… entonces quien está decidiendo el cómo experimentar el placer es el inconsciente. Claro está, lo hace para que el personaje tome consciencia para sanar eso exactamente, pero suele costar el darnos cuenta. El sexo está lleno de energía, por eso lo utilizamos como moneda de cambio en las carencias emocionales, porque es una adicción perfecta, y ya no en las veces que lo reclamas, sino en cómo lo estás “pidiendo”. Si en tu infancia recibiste rechazo, abandono, dejadez, distanciamiento, castigos, no complicidad paternal o maternal… de alguna manera u otra lo estarás proyectando ahora, en este presente como adulto, a través de tus relaciones, donde se intensificará con un hombre o una mujer, o quien tenga la energía masculina o femenina herida o desequilibrada en resonancia a tu memoria pasada e inconsciente pendiente por sanar y ser liberada. Olvidando sin nada más no sanamos, como el karma no puede desaparecer así sin más. Tiene que haber un aprendizaje empírico, un “ahora sé lo que se siente y por eso perdono”, una comprensión a nivel espiritual, el ego no comprende nada solo busca el intelecto para tener la razón. Y pegarse por ella. Una razón no puede simbolizar toda la verdad.

Puedes coger una foto tuya de cuando eras pequeñ@ y detectar qué emociones te invaden. Apúntalas en una hoja, ves liberándote poco a poco de algunas cargas emocionales que se te han enquistado. Puedes darle las gracias a ese niñ@ de la foto ya que sigue estando y formando parte de tí. Quizás se siente perdid@ y necesita de tu atención para rescatarle (rescatarte) de esa diapositiva de tu vida, y así cambiar tu presente con posibles y mejores vistas a un futuro.

Llevo unos años que “atraigo” a mujeres que de alguna manera necesitan que les diga, tanto en terapia como en amistades, más bien que les recuerde que tienen por delante un gran camino independiente, que han de aprender a estar a solas consigo mismas, a valorarse, a confiar en ellas, pero sobre todo a amarse y también desde el plano sexual. No es que se tengan que separar como lo hice yo en su momento, pero sí hay una memoria compartida con ellas en relación a empoderarse, a que sean y experimenten el mundo que son para después compartirlo desde la armonía interna. Sigue siendo un tabú que una mujer pueda decir que se masturba y experimenta el sexo con ella misma o con quien quiera, desde el respeto y la coherencia. Creo que es importante que una mujer aprenda a acariciarse, o hacerse lo que le guste, a darse placer, sin necesitar que se lo den. Claro que es muy bonito el compartir el sexo y todo lo que conlleva con alguien, pero que venga desde esa inercia de compartir y no de “aquí te pillo aquí te mato”. El desahogo es un ego que estaba al límite. Tanto un hombre como una mujer deberían de amarse a sí mismos y saber disfrutar también de sus cuerpos con total respeto y cuidado, y no por ver un culo y unas tetas ya orgasmo en segundos… Y con esto no digo que algún día te apetezca algo rápido y más “animal”, pero siempre desde el respeto y el amor hacia a un@ mism@, y hacia a la otra persona si es compartido.

Si mamá o papá no estuvieron físicamente o emocionalmente, desarrollaremos patrones en que las relaciones serán como armas de venganza, adictos y comprando sexo, drogas, juegos… incluso el maltrato, los abusos y la violación. El conflicto también puede verse si nuestros padres estuvieron de manera posesiva y desmesurada, el alcoholismo es una de las grandes adicciones que normalmente hablan de algún tema sin resolver con la madre. Todo esto es a grandes rasgos y lo escribo con pinzas, ya que cada persona lo puede manifestar de infinitas maneras de expresión.

Vivir el sexo conscientemente sobre todo tiene el aprendizaje de disfrutar desde una zona de paz interior de un@ mism@ y por ende con la otra persona. 0 culpabilidad. 0 pasado. La verdad es que hablar de consciencia solamente da para muchos post, pero si añadimos el sexo consciente da para unos cuantos más artículos. Te invito a que si quieres que escriba de algún tema en concreto, o sobre algo en relación al sexo consciente por ejemplo, me escribas con el input en cuestión.

La consciencia está ahí para todas las personas, y compartirla es algo que al alma le ayuda a expandirse.

Gracias por llegar hasta aquí, gracias por leerme.

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