Personal y álmico

Diario de una rescatadora

Se cumple la primera semana de Azrael en nuestra humilde morada. Sigue teniendo miedo, aunque parece que habita más tiempo en espacios compartidos. Mis sospechas e intuiciones son que algo le ocurrió con su primera familia adoptiva, lo que he visto de él durante estos días me da en la patata interna que pasó un miedo terrible, pues así actúa por casa. Ni con jamón salía de debajo de la cama… si nos ve movernos por el piso se queda muy quieto, expectante, vive en tensión cuando nos ve caminar. Si estoy en la cocina le cuesta la vida salir al patio a comer, aunque ahora me mira más con su cara super delicada y bonita que tiene. Eso sí, cuando está dormido se deja acariciar todo lo que quieras, jeje…

Adopté un gato porque me sentía con muchas ganas de compartir amor, pero este gato va a enseñarme lo que es el amor con desapego (una vez más). Aunque, creo que Azrael no contaba con la paciencia, cariño e inocencia de Àlex, mi hijo, que el primer día que lo vio no paraba de decirle: “Azrael, solo queremos darte amor, no tengas miedo, sal de debajo de la cama”

Eso sí, cuando quiere comer viene como si nada y me pega cuatro mini maullidos. Estas noches voy conociendo su lado juguetón, me da que se mete en la piscina de bolas de mi hijo, por un esándolo “bolil” que se deja escuchar mientras no sé qué más hace a escondidas y en la oscuridad de la noche. También he descubierto que parece que le encanta jugar con calcetines…

El viernes tenemos nuestra primera aventura-excursión juntos yendo a la veterinaria. En el momento que saque el transportin perderé todos los puntos de posible amistad adquiridos con sudor durante estos días, jeje…

Mi hijo le suele llamar en femenino, y lo cierto es que sus rasgos son muy finos y delicados, incluso su maullido, aunque aún es pequeño, como mucho tiene 6 meses. ¡La de aprendizajes que nos quedan con Azrael por aquí!

No te quedes en esta vida sin reír y dar amor

 

Vanesa

Numeróloga, Terapeuta Transpersonal

Puede que también te guste...