Personal y álmico

Lo que me duele de tí lo curo en mí. ¿Pero, te olvidaste de tu aprendizaje amig@ mía?

Primero de todo, quiero recomendarte el último podcast de Serendypia, (Marisol González) que habla sobre la unidad del ser y cómo lo experimentamos en la dualidad. Marisol es una compañera y amiga de serendipias de la vida, y es un placer poder tener coloquios sobre temas muy interesantes con ella sin pudor y desde el respeto mútuo. Por si te lo perdiste en su momento, te dejo el enlace donde entrevisté a Marisol, y así podrás conocer sus proyectos de crecimiento personal, y solidaridad social. Entrevista

Todos somos Uno, cierto, aunque es más fácil saber que somos lo mismo y estamos conectad@s cuando no disponemos de un cuerpo que a nivel energético nos pesa demasiado y nos hace bajar completamente de vibración amorosa a densidad y juicios rápidamente.

Recuerdo que escuché explicar a Emilio Carrillo muy bien esto de las dimensiones, densidades, y experimentación. El cómo desarrolló el tema de la energía y vibraciones fue para mí como encontrar “la pieza que hace encajar todos los engranajes”. Un breve resumen es que “a más contacto con la experiencia, más densa es la energía”, y aquí es donde aparece el ego, la mente que lo razona todo. Por eso al ser humano le es más costoso el reconocer su luz, porque con cuerpo pesa más la oscuridad, la energía que transita por las sombras.

Normalmente, me gusta cuestionar la información que me llega, aunque sea de ámbito espiritual, ya que la espiritualidad también es interpretada por nuestro personaje, y cada cual practica la espiritualidad “distorsionada” por el ego. Sí que a medida que avanzamos en aprendizajes como el perdón, el estar en paz, y vibrar en amor, esa distorsión se va enfocando hacia algo más concreto, pero solamente perceptible para esa persona. La verdad y la fe son totalmente personales.

Me es muy gracioso cuando en el mundo de estas filosofías de crecimiento personal y espiritual se suele decir “lo que juzgas de mí, habla de tí, no es mi mochila es tuya”… Bien, si todos somos uno, algo sí hablará de nosotr@s ese juicio entonces ¿no? Si nos afecta o nos sentimos atacad@s alguna información se remueve con ese juicio para ser sanada también en un@ mism@. Un día puede que me de igual un comentario neutro-despectivo hacia mi persona, y aquí esa información no estaría activa en mi memoria, o no en mi memoria presente, pero puede pasar el tiempo y cierto día sí engancharme con algún conflicto, que a priori, se manifiesta a través de una opinión de otra persona. Entonces, aquí sí me está mostrando algo que he de aprender, que seguramente resuene con valorarme y no dudar de mis capacidades, por ejemplo. Cuando no nos afecta algo no quiere decir que no hable de nosotr@s sino que ese aprendizaje en ese presente no está activo. Estamos repletos de conexiones y memorias, y muchas muy similiares, sin olvidar que hay un ego que también habita en nuestro interior, un personaje que es aprendiz de mariner@ en su gestión emocional.

Decir “es tu mochila no la mía” me parece algo feo, ya que somos una hermandad álmica. Solamente la ignorancia del ego es capaz de decir esas cosas, ya que nuestro ser de luz escogió los aprendizajes y pactó ayudar a otras almas para que siguieran evolucionando. Y una ayuda puede ser que un@ interprete un papel de agresor-a… Desde mi corazón puedo decir que la maleta es de tod@s, pues tod@s estamos de viaje.

Con esto también te digo que personalmente pasé por etapas de decir “es tu problema no el mío”. Cada herramienta de desarrollo consciente me aportó en su momento lo que necesitaba aprender, hasta que hubo un punto que empecé a cuestionar, y construir mi propia espiritualidad. Cuando me formé en biodesprogramación biológica me ayudó a desentramar líos internos que acarreaba del pasado, otros no los pude descifrar hasta que no me topé con otras técnicas, pero sobre todo con el aprendizaje de ser honesta conmigo misma y de querer poner y enviar paz a quienes estuvieron antes que yo. Con esta lección de amor experimenté grandes cambios en mí, y en mi hijo y el autismo.

Sé que mis palabras pueden sonar a locura, a invención, pero solamente puedo compartir mi experiencia, y mis vivencias con la espiritualidad han sido siempre de evolución. A veces no es inmediato el progreso, ya que los engranajes de la vida han de sincronizarse, y esto puede requerir de tiempo. Quiero decir, el alma sí se nota liviana, contenta, es el personaje quien en ocasiones puede sentirse como que no avanza, también por el gran grado de auto exigencia, y esas ganas de que las cosas sean Ya!… También puede pasar que tu personaje se sienta bloquead@ porque estás pasando olímpicamente de lo que anhela tu alma experimentar.

Tod@s somos amor que en esta dimensión ha de aprender que es amor, ¿cómo? experimentando, sintiendo, conociendo, a través del ensayo-error, del dolor, transitamos polaridades porque son los extremos densos, y hacia dónde hemos de caminar es hacia el equilibrio, hacia la comprensión e integrar esas dos polaridades en nuestra vida para ampliar la consciencia de nuestro ser.

Para acabar, quiero decirte que estoy preparando un artículo sobre sexo y espiritualidad parte 3, jeje, ya que pregunté a las Hadas y me salió la carta de la sexualidad. Si tienes algún input sobre el tema escríbeme y podría contemplarlo en el post, o un día hacer un directo charlando sobre este tema tan tabú e interesante a la vez.

Gracias por llegar hasta aquí. Me despido dejándote el enlace de un ejercicio guiado con decretos que ayudan a equilibrar las principales vibraciones de nuestro ser. Youtube

 

 

Vanesa

Numeróloga, Terapeuta Transpersonal

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