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Como diría Metallica “y nada más importa”

 

Al volver del colegio al mediodía, me asaltó una duda existencial: ¿qué soluciona “pintar” en las paredes de las calles?… Hay otras maneras de canalizar la frustración con un un resultado creativo y sanador para la persona. No es que me importe demasiado las creencias de los demás, pero hoy mi hijo leyó “Mor” (Muere) en una pared de la calle, y se puso a gritar: ¡mama! ¡yo no quiero morir!… los tres minutos restantes de camino a casa han sido con una mini charla de “no te creas todo lo que lees o escuches, y bueno, hijo mío, las personas hacen cosas que no tenemos ni idea de para qué las hacen”. Mi hijo tiene espectro autista, así que algunas charlas son complicadas.

Prescribo la creatividad y la salud emocional, pero no defenderé frases, gestos y actitudes que son de una inmadurez emocional, que a su alrededor hay energía densa, comprendo muy bien la frustración, pero creo que en los extremos nunca se consigue llegar a una solución en beneficio de tod@s. Lo que tú crees que es justo puede que yo lo vea injusto, y viceversa. La línea es la misma, solo cambia el lugar de observación. Si condenas la contaminación pintar paredes no es muy coherente, si quieres que te respete no me grites, si deseas que te acepten… ámate.

… Si exigiendo se consiguiesen llegar a buenos términos, llevaría meses que saldría a la calle sin mascarilla, y me iría donde quisiera. Por mucho que discrepe del sistema educativo actual que tenemos, ¿de qué me serviría encadenarme o hacer una huelga de hambre como protesta? A las cúpulas gobernamentales con cambiar de canal le es suficiente, mientras brindan con cava.

Luchar no es quemar containers, (aunque a veces den ganas), no es cortar carreteras, pintar en fachadas… no me gusta el modelo de matemáticas que enseñan en el colegio, y pienso que para niñ@s con dificultades en el aprendizaje es una bomba emocional que les lleva a la frustración en un pis pas… Fue una gran lucha personal en los meses de confinamiento. Y es una batalla que sigue apareciendo en mi vida. El problema de los sistemas es que ya puedes hacer todo el ruido que quieras que si están avalados por personas con sus mismos intereses, estás jodid@… Me quejo, y me seguiré quejando, sobre todo cuando afecta a la salud emocional de mi hijo, que los niñ@s lloren porque no les sale hacer una división como si se tratase de una obra de arquitectura… es para reflexionar.  Que ahora los y las pediatras sean quienes tienen el valor y autoridad de realizar diagnósticos psicológicos, es para reflexionar. Que mi hijo (o cualquier alumn@) se abra y exprese lo que le ha ocurrido con algún compañero o compañera de clase y se le ignore rotundamente, es para reflexionar. Que hablemos de libertad cuando estamos viviendo en una cárcel política, es para reflexionar. Que niñ@s de diez años tengan comentarios homófobos, machistas, y se burlen de quienes tienen dificultad para expresar sus emociones, es para REFLEXIONAR. Me quejo, discrepo, cuestiono, pero todo esto he de vivirlo y afrontarlo desde un equilibrio personal, sino, es cuando puedo perderme de nuevo en los diálgos inventivos del ego.

El odio se alimenta de más odio, y de miedo. Y aunque mi ego sienta ganas, en ocasiones, de hacer daño, sé que no es la vía que va a ayudarme a estar en coherencia conmigo misma. ¿Qué clase de adultos somos? Porque créeme, cuando veo a los niñ@s comportarse como auténticos salvajes físicamente y verbalmente, da mucho miedo… ya que el origen de todo esto somos nosotr@s.

Si dejara enviar todas las cartas que tiene pensadas escribir mi hijo como al presidente Joe Biden, quiere recordarle que prohibe las armas, a la alcaldesa de Rubí quiere hablarle de toda la contaminación que existe, y así la lista se va agrandando… si le dejara hacer esto tendría que mudarme a otro planeta, jeje… Lo que intento enseñarle es que el poder de cambio está en un@ mismo. Para gestionar una situación no podemos controlar el exterior, solo podemos aprender a confiar en nosotr@s mism@s, y a reconducir nuestro camino si pululamos por los extremos hacia una armonía y equilibrio. Al mundo le da igual tu vida, así que cuida tu vida del mundo. Y a mundo me refiero con gente.

No sé si estamos en la era de acuario, pero que seguimos haciendo lo contrario a lo que deseamos esto no ha cambiado. Por no sentirte sol@ huyes del silencio en busca de ruido. Y porque no quieres volver a sufrir te escondes en tu soledad. Bailando siempre en la misma línea, pero de puntillas y pendientes de un hilo sobre sus polaridades.

Algo que puedo compartir contigo es que seas tú, sin miedo, te aseguro que el amor no te lleva los extremos, más bien es tu forma de amar, pero ese es tu aprendizaje. Que te ames sin miedo. Que vivas, que sonrías, aunque no te devuelvan la sonrisa, no importa si en tu corazón te sientes libre y complet@.

Y lo siento por el último anuncio de cruzcampo, que aunque hable mezclando catalán y castellano, siento pasión por el acento catalán.

Gracias por leerme. Haces que compartir sea más fácil y gratificante.

 

Las emociones como un cubo de Rubik

 

A la mayoría de las personas nos han educado con la premisa de que llorar es de débiles, y si has de llorar que sea a solas, que hay temas que mejor no hablarlos en familia. ¿No has sentido alguna vez en tu vida como si fueras una actriz o actor interpretando guiones ajenos a tí dentro de tu misma familia, o incluso en el trabajo? Pantomimas en el hogar, en el empleo, en la política, en la educación… Mentir y ocultar emociones, pensamientos y sentimientos es un show del que el ser humano es creador.

“No hagas esto, viste así, las niñas no eructan, los niños no lloran… si eliges esto te quedarás solo o sola… nadie te va a querer como lo hago yo… no encontrarás la pareja adecuada porque solo te buscas a tí mismo, o a tí misma… las mujeres no pueden opinar, los hombres tienen necesidades…” La de cosas que llegamos a repetir, decir, creer, sin aprender a ser coherentes con nosotros mismos. Pero, la coherencia en el ser comienza con empezar a expresar y a tomar responsabilidad de nuestras emociones, equilibrando el ruido mental que intenta impactar en nuestra manera de ser. Estar de acuerdo en lo que decimos, sentimos y hacemos.

Cuando veo que mi hijo se autoexige hasta niveles de hacer pantalla con sus emociones para encajar en un mundo (cual mundo no quiere encajar con la diversidad), me siento totalmente impotente. Y, aunque trabajemos con herramientas para gestionar sus emociones, hay días que son un completo muro de contención. Días complicados.

En casa normalizamos el llorar, (su mami es muy sensible también, jeje) y en casa de su papi también normalizan el poder expresar con tranquilidad las emociones. Que no pasa nada si hoy te sientes triste, o cansado por llevar masacarilla, que no has de ser perfecto, ni comprender las matemáticas modernas, y si has de preguntar o leer mil veces un texto para entender la lectura, NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA.

La sociedad ha olvidado su corazón cuando ha de hablar y relacionarse con la educación especial.

La sociedad se aleja de ser responsable con su propio mundo como indivíduos libres que somos.

¿Acaso un adulto sin aparente conflicto en su desarrollo personal, no siente frustración cuando se le exige hacer algo que va en contra de su manera de ser?

¿Cómo vamos a acompañar a las generaciones jóvenes en su despertar y equilibro emocional si con nosotros mismos construimos torres en nuestro interior?

Como colectivo hay una gran alarma social a nivel emocional, que a su vez conecta con la poca o nula gestión y ayuda a colectivos que necesitan una guía y acompañamiento más personalizado, para enseñarles soluciones a sus conflictos internos y poder vivir sintiendo que son libres, como tú y como yo.

Mi hijo, que para mí es un auténtico maestro espiritual, dice que la autoestima es “quererse automáticamente”. Podemos empezar con esto, amar lo diferente y lo común en nosotros, amarnos tal y como somos, dejar de sentir miedo por sentir, por lo que dirán, y en vez de construir una torre para defendernos y aislarnos del exterior que sea una casa acogedora, como esas de campo, donde se celebran comidas familiares, donde se puede compartir. Compartir quienes somos.

El autismo hizo que deseara y soñara con la voz de mi hijo cuando era pequeño. Empezó a decir palabras a los tres años… Llegar hasta a él siempre ha sido toda una aventura, saber qué le duele, qué le ocurre… A sus nueve años en la actualidad hay muchas cosas que han quedado en el pasado, pero otras están en este presente, con otra poder de manifestación, pero están. Me encanta escucharle cantar, aunque me avasalle en bucles con sus canciones, o himnos jaja… Cuando habla inglés, su pronunciación y facilidad para los idiomas me dejan absorta y llena de orgullo de mami.

Que en los días complicados no dejes de ser tú, respétate. Se libre con aquello que sientas, pienses, y digas.

Haz amor con tu luz.

¿Qué pasaría si…?

Esta sociedad si conociese la basura emocional inconsciente que han elegido sanar las almas cuyos personajes en esta encarnación tienen algún tipo de discapacidad o trastorno del desarrollo, en vez de agredirles habría que darles las gracias. Hay un vídeo que transita por las redes sociales, decidí no terminar de verlo por mi seguridad mental. Un chorro de adolescentes con móvil en la mano incluído y grabando, son partícipes de una agresión a un chico que tiene autismo. Me preocupa el grado de inconsciencia que hay en los jóvenes en este presente, solo has de estar 5 minutos en la puerta de un colegio para observar el nivel de frustración y agresividad que les envuelve.

Los pensamientos desde el ego no llevan a una solución sin violencia. La justicia para el ego es igual a muerte. Por supuesto que hay imágenes que reactivan fuegos internos. Pero reaccionar no resuelve lo que está ocurriendo, más bien lo agrava. Respeto quien comparte vídeos donde se han grabado agresiones, pero con este artículo invito a la reflexión, si al compartir estas grabaciones en tus redes sociales conoces si la persona agredida puede sostener lo que implica esto. Un@ puede pensar que está ayudando, pero ¿y si con tu gesto estás colaborando a que esa persona pueda sucumbir al suicidio? Por no hablar de los derechos de imagen y privacidad… Es la monda cómo se rige esta sociedad, pululando vídeos sobre agresiones, malos tratos, personas que matan a animales… y los vídeos de personas que hablan y comparten sobre consciencia son tajantemente vetados.

Ver y pensar en densidad nos enferma, literalmente.

A mi hijo cuando cursaba 2 de primaria sufrió también agresiones, por parte de niñ@s de 4 curso de primaria. Y no sé ni la misa de la mitad, y creo que lo prefiero… Pasé mis fases de sanación ante esta experiencia como madre. Y pensé en esos niñ@s, ¿para qué necesitaban esperar en el patio a un niño que le costaba expresar sus emociones? Gritarles a sus padres no hubiese solucionado nada, desde mi punto de vista. Así que lo trabajé en mí.

Seguramente esos adolescentes han de aprender sobre el amor incondicional. La juventud de la era 2000 ha de poner mucha, pero mucha consciencia en sus actos. Con estas palabras no justifico los actos que se cometen desde la perturbación mental. Solo intento comprender qué coño estamos haciendo cómo sociedad.

La justicia que quiere el ego es de emperador, los 11 vibrando doblemente desde la numerología. El equilibro y mensaje está en dar voz, en compartir con la palabra, no en decidir bajo el flujo de mis creencias qué es lo que está bien. Porque, ¿qué es lo que está bien? Mi bien puede ser tu mal. La coherencia se rige por contemplar una armonía en el pensamiento, en la emoción, y en el sentimiento. La incoherencia atrae experiencias que no entendemos, y este es uno de nuestros aprendizajes en esta dimensión dual. Solo el amor puede unir esta dualidad.

De la pandemia actual es que paso. Como alma encarnada en este tiempo formo parte de esta película, pero no me identifico con ella, y no voy a jugar a ser lo que otras personas quieren que sea. Construyo mi personaje desde mi creatividad, y soy y seré lo que yo decida, a mí los humos y las luces ilusionistas no me atraen. Acepto esta locura pero no la compro. Un bichito no puede ser la única realidad en un universo rodeado de multi universos.

Ayer me reía al pensar que para qué se puede ir al cine si hay confinamiento municipal… En mi caso esta opción no existe. Aunque para las personas que sí puedan acudir al cine y les ayude a desconectar del exterior, que no dejen de hacerlo. Tapar el caos no es solución práctica, puede que esté siendo un parche a corto plazo, pero llegará el momento que el caos explote de verdad… Pero con luz y paciencia se podrá afrontar e intentar sanar.

¿Qué pasaría si todas las personas dejáramos de ver y creernos todo lo que dicen en los informativos? Si de la vida y la muerte han hecho un show televisivo… es para entretener no para que nos cuestionemos. Todos los cuentos tienen un fin.

¿Qué pasaría si atendiéramos a nuestras emociones?

¿Qué pasaría si no utilizásemos tantos medicamentos?

¿Qué pasaría si estuvieras por y para tí mism@?

Decide cuál es tu historia.

2021 no te tenemos miedo

Voy a hablar del autismo, del espectro autista, del trastorno del desarrollo, del tea, del asperger, de lo que es diferente y una etiqueta social. Te voy a hablar de este condicionamiento biológico, ambiental, neuronal, físico, genético, espiritual… desde mi experiencia personal, estás en tu derecho de no creer ninguna palabra compartida, pero sabes, me siento harta de algunas situaciones respecto a la “discapacidad”, respecto a l@s que aprenden diferente, ¿por qué su manera de experimentar el mundo, la vida, está desvalorizada y descartada? ¿Acaso tú puedes desconectar tu cerebro así sin más para intentar encajar con lo que dicen que es lo normal?

La educación a nivel general apesta a política y a normativas desde administraciones que solo ven papeles y montañas de papeles, no hay empatía, solo recortes. En parvulario se salvan con el método montessori, pero en primaria empieza la obra de teatro llamada “educación inclusiva” que no es más que un guión de ausencias, carencias, y manipulaciones. Lo estoy enfocando desde una perspectiva generalizada, por supuesto que habrán profesores con vocación emocional, pero desde mi experiencia personal con cada curso escolar me he encontrado obstáculos en el desenvolvimiento educativo de mi hijo.

La educación sin más no nos hace más sabios, ni nos da herramientas para afrontar la vida, para practicar esa capacidad de resolver problemas, conflictos reales. Tener intelecto no es una garantía de que sepas gestionar tus emociones, y que seas un adulto con madurez e inteligencia emocional. ¿A dónde están todas esas promesas del mes de marzo que iban con hastags sobre el amor, sobre la humanidad? La educación y la sanidad deshumanizadas por completo. Me río cuando veo publicaciones de sectores que gritan que están hasta las narices de la insensatez de las personas, con emblemas como “ponte la jodida mascarilla”… cuando estás personas que denuncian la falta de respeto te faltan el respeto al juzgarte, te faltan el respeto al colgarte el teléfono cuando preguntas por tu familiar recluído en un hospital, en una residencia, te faltan el respeto cuando dejan a tu hijo solo ante el peligro y como comunicación te dan silencio, hermetismo. Así que, permíteme que no me crea nada de nada, no digo que no exista esta realidad, lo que sí estoy experimentando es mucha densidad en esta realidad, a la que le incomoda la luz.

Me ha pasado y me sigue ocurriendo que cuando ven que me ocupo de mi hijo, de su bieniestar, de que sea feliz, de que en este presente pueda tener una autonomía, de que sea quien quiera ser… cuando hago preguntas me tachan de madre sobreprotectora, de que no tengo ni idea porque ell@s son l@s diplomad@s… La verdad es que la soberbia me la repanpinfla, porque me guío por mi corazón, y por general, una madre sabe cuando su hij@ le ocurre algo que le está bloqueando. ¿Verdad?

La nueva ley de educación ya está causando sus efectos secundarios, pero como no, todo ocurre en las sombras, tapando, y si alguien habla es censurado. Genial, la pandemia nos ha hecho menos humanos, y más robots. Que el autismo pueda ser reversible no quiere decir que deje de condicionar tu vida. Siempre hay factores emocionales en los que poner dedicación, atención, comprensión, y alivio momentáneo si hiciese falta. Puede que la sociedad quiera tener más robots, pero por fortuna emprendí el camino hace unos años de ir despertando, y no voy a ser un robot, ni mi hijo. Aunque esto conlleve pasar retos y más retos. No me importa, y nunca me importó si en mi hijo hay una sonrisa, y en mi corazón el reconfortamiento de ir por buen camino, o el camino correcto para mi hijo y para mí.

Si te contara cómo empezamos esta carrera de fondo no te lo creerías, y como la estamos corriendo en este presente.

Mi hijo a evolucionado mucho, y no reclamo que tenga supervisión constantemente, porque sé que sabe resolver parte de su día a día, pero existen todavía áreas en las que se pierde y sí necesita guía, orientación, comprensión, una mano con la que sentirse seguro de sí mismo. ¡La de comentarios despectivos, fríos y sin tacto que escuchamos los padres y madres de niñ@s con alguna dificultad en su desarrollo! La publicidad siempre tiene una parte oscura, y quien mucho habla de diversidad, dando una imagen en redes sociales de “mirar que gran corazón tenemos” ahí hay mucho que rascar… Y aunque estoy trabajando a nivel personal el soltar el control de las situaciones, el aceptar la realidad neutra, sí quiero expresar con mi propia voz que no me gusta nada las cosas que suceden en este tiempo.

Desde mi trabajo profesional como numeróloga emocional o terapeuta transgeneracional podría hablarte del sentido espiritual, de los mensajes energéticos que tienen experiencias como tener un hijo con autismo, sea cual sea el grado, nivel, etc… eso no me importa. La etiqueta es a modo descriptivo, porque para mí mi hijo es el hijo que mi alma eligió tener para aprender valores como el amor incondicional, el perdón, y sobre todo amarme a mí misma. Que Àlex esté en mi vida es una maravillosa y absoluta bendición.

Si a la educación no le integramos emocional se queda colgada. La educación emocional es la lámpara que da luz a esos rincones oscuros en nuestro interior, como esa vibración 9 desde la numerología que le predomina con las dos palabras juntas. Autismo vibra numerológicamente en 8/26 que es la fuerza, el trabajo, la constancia, los retos, el trabajar la paciencia, la calma, pero sobre todo la autoconfianza.

… Recuerdo cuando me sentaba delante de mi hijo cuando era pequeño, al principio del diagnóstico, él jugaba con las tapas de los tappers, trazaba línieas imagináreas en el suelo con sus deditos, se quedaba en silencio durante tiempo y tiempo, sin mirarme, sin “contar conmigo”… yo le decía: “aquí estoy” “mami está aquí”… este era mi corazón hablando, y respecto a mi hijo mi corazón sigue teniendo este diálogo: Aquí estoy. También es algo que me digo a mí misma, para recordarme que puedo hacerlo, que puedo seguir adelante sin caer y quedarme atrapada, mi hijo y yo podemos hacer cualquier cosa cuando tenemos en cuenta al universo, al amor en su total magnitud y expansión.

Todo lo que nos traiga comunicación, y poder interactuar, bienvenido sea.

En este vídeo mi hijo aún no tenía los tres años. Quizás fui una madre muy pesada pero a día de hoy me encanta el puente que construimos mi hijo y yo.

 

 

Procesos y emociones

 

¿Cómo va tu mes de diciembre? ¿Revuelto? ¿Intenso?

Desde la numerología emocional diciembre vibra en 12, simbolizado por el arcano mayor el Colgado. Puede que te estés sintiendo que no encajas, en el punto de mira de críticas, que te juzgan por tener tu propio estilo de vida… demasiados pensamientos que te alejan del presente y te atan al pasado. Diciembre se presena desde una vibración 4, una energía de poner orden, desde un soporte inflexible y rígido, pero también desde una zona de abarcar abundancia y completud. Acaba con una vibración 5 de cambios, de experimentar el presente. No es casualidad que Diciembre resuene numerológicamente en 5/50, ese 0 nos habla de tomar consciencia, de poner amor, paciencia y más amor. ¿Cómo vamos a empezar un año nuevo sin tomar consciencia del año pasado y vivido?

Me preocupa los mensajes constantes de miedo, de manipulación y de limitación mental que no ceso de ver en anuncios publicitarios. Normalizando el uso de mascarilla, juzgando a quienes les mueve el amor y no el miedo. Recuerdo que de muy joven tuve que dejar de ver los noticiarios porque me afectaban muchísimo las historias que exponían en ellos. Y de joven me lo creía todo. En la actualidad, en casa solo vemos canales de dibujos, cuando mi hijo está con su papi, entonces veo alguna serie de detectives (me declaro fan de las detectives que corren tras los malechores-malechoras con taconazos de vértigo). Pero todo lo que tenga relación con noticias ni me asomo por ello, con los pocos inputs que recibo a través de noticias por el google me es suficiente para hacerme una idea de como está el panorama y querer seguir cuestionándome cosas.

Desconozco si realmente una mascarilla protege de no incubar virus, pero si te sale el típico grano bajo el orificio de la nariz te lo tapa, o sí protege de ciertos olores intensos… ¡incluso de las marcas de la almohada! Personalmente, creo que hemos sucumbido a la identificación de la paranoia, no digo que no existan los virus, de echo el organismo del ser humano está formado de una microbiótica infinita y necesaria para mantener un sistema inmune sano. Mi hijo tiene marcas en las manos de tanto gel… Los extremos solo traen realidades de violencia e inflexibilidad. Me parece correcto que al tirar la basura, te eches una gotita de gel, o que al tocar la barandilla del metro te pongas una gotita de gel, ok. Pero los comportamientos obsesivos destrozan la autoestima, y nos aleja de un contacto con el presente, con la aceptación. Si difieres de lo que comparto en estas líneas, perfecto, te respeto. Solo expongo mis inquietudes, y cosas que estoy viendo que no resuenan en coherencia interna del ser (o desde mi perspectiva).

Hay personas que defienden la ley Celaá, yo en cambio no la soporto, a parte de que va a afectar a mi hijo (ya afecta), much@s niñ@as se van a sentir totalmente abandonad@as con esta nueva ley. La educación actual va de moderna y todo es fachada, sigue siendo una educación industrial que no contempla la inteligencia emocional, solo si haces jeroglíficos matemáticos, convirtiendo el aprendizaje en una carrera competitiva burlándose claramente de l@s niñ@s que tienen una sensibilidad más desarrollada. La educación inclusiva es otra obra de teatro falseando datos, haciendo pasar a los padres y madres de niñ@s con dificultades en el desarrollo personal, emocional, mental o físico por auténticos infiernos. ¿Inclusiva para quién? Una educación que mama de un sistema inflexible, político y religioso, incluso farmaceútico. Y por experiencia personal en cada curso escolar como madre he de enfrentarme a situaciones duras, no voy a entrar en la queja, pero la impotencia que siento en ocasiones me derrumba a veces. Con trabajo personal, y practicando ho’oponopono sobre todo en momentos en los que es mejor que no abra la boca, vuelvo a mi centro de coherencia y observación. Como me decía mi querido amigo Francesc: no te preocupes, ocúpate cuando sea necesario.

Trabajo el que no me reactive fuegos internos lo que el sistema educativo opine de mi hijo, como el amor que pongo cada vez que mis vecinos fiesteros pierden el control y todo respeto. Evolucionar y expandirse en consciencia también requiere de poner límites cuando la situación lo necesite, y decirle al ego que se calle un rato.

Mi hijo y yo somos un gran equipo, y esto no se me olvida, y si se me olvida él me lo recuerda, pase lo que pase saldremos adelante, porque nuestra intención es sanar, ser felices, y seguir creciendo en y con amor. A veces es inevitable sentir miedo, pero la emoción del miedo es para que superemos esos miedos mentales, ya que una vez sentidos los pensamientos temerosos caen por sí solos. Y el camino que aparentemente estaba bloqueado se desbloquea delante nuestro. Escucha a tu corazón porque allí reside tu alma y ella sabe más que tu ego, aunque esto a tu ego le puede chirriar.

Como leía hace poco en un post de Marisol González en su proyecto Serendypia, los días grises (si pinchas podrás leer el gran artículo de Marisol reflexionando sobre los días grises y el proceso de sanación personal) existen y hay que sentirlos. He pasado unos cuantos días grises, por temas pendientes que no terminan de solucionarse, hay resistencias energéticas, y requieren de un proceso de maduración más lento y complejo. Cuando le ocurre algo a mi hijo me descoloca y me cuesta unos días volver a retomar las riendas de mi proceso de crecimiento personal. Tengo a un familiar en una situación muy grave, y con las normativas que hay impuestas por el virus, lo estoy viviendo desde la otra parte del muro… y aunque hago mis trabajos ante esto, a veces puede golpearme.

Son días de emociones colgadas, sí, pero sé que desde el cielo me miras y ojalá te sientas orgulloso de todo lo que estoy aprendiendo, tanto a nivel personal como a nivel profesional, cuando me pongo a jugar con los números y las letras sonrío al pensar en tí, mi gran maestro y guía durante un tiempo muy importante que fue en mi vida. No puedo negar que te extraño, pero seguro que la vida allí arriba es una pasada. Gracias por todo Francesc Lucas.

Tuve una gran compañera de viaje, una gata con unos ojazos verdes que me derretían de amor. Era muy traviesa, pero siempre me mostró su amor. Me cuidó en momentos complicados en mi vida. Fue mi protectora de cuatro patas. Mi querida Luna estés donde estés: Gracias. Gracias. Gracias.

Para reconducir estas vibraciones tan intensas y un poco densas de este mes de diciembre, deberíamos de conectar con una energía 9, dar luz a esas sombras, sentirlas y comprenderlas, para dejar espacio a las estrellas que están por llegar, a los cambios, a presentes con posibilidades más armoniosas. Y sobre todo no te olvides de la gratitud, es una emoción mágica y con un poder divino de transformación y transmutación. Puedes agradecer lo que tienes, que puedes beber agua, comer, si tienes frío te tapas con una manta, y como dice Borja Vilaseca: cuando abres el grifo de casa sale agua caliente…

GRACIAS VIDA POR BRILLAR EN MÍ, APRENDO A DEJARTE BRILLAR EN MÍ EN BENEFICIO DEL AMOR INCONDICIONAL. BENDICIONES.

 

 

 

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