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Como diría Metallica “y nada más importa”

 

Al volver del colegio al mediodía, me asaltó una duda existencial: ¿qué soluciona “pintar” en las paredes de las calles?… Hay otras maneras de canalizar la frustración con un un resultado creativo y sanador para la persona. No es que me importe demasiado las creencias de los demás, pero hoy mi hijo leyó “Mor” (Muere) en una pared de la calle, y se puso a gritar: ¡mama! ¡yo no quiero morir!… los tres minutos restantes de camino a casa han sido con una mini charla de “no te creas todo lo que lees o escuches, y bueno, hijo mío, las personas hacen cosas que no tenemos ni idea de para qué las hacen”. Mi hijo tiene espectro autista, así que algunas charlas son complicadas.

Prescribo la creatividad y la salud emocional, pero no defenderé frases, gestos y actitudes que son de una inmadurez emocional, que a su alrededor hay energía densa, comprendo muy bien la frustración, pero creo que en los extremos nunca se consigue llegar a una solución en beneficio de tod@s. Lo que tú crees que es justo puede que yo lo vea injusto, y viceversa. La línea es la misma, solo cambia el lugar de observación. Si condenas la contaminación pintar paredes no es muy coherente, si quieres que te respete no me grites, si deseas que te acepten… ámate.

… Si exigiendo se consiguiesen llegar a buenos términos, llevaría meses que saldría a la calle sin mascarilla, y me iría donde quisiera. Por mucho que discrepe del sistema educativo actual que tenemos, ¿de qué me serviría encadenarme o hacer una huelga de hambre como protesta? A las cúpulas gobernamentales con cambiar de canal le es suficiente, mientras brindan con cava.

Luchar no es quemar containers, (aunque a veces den ganas), no es cortar carreteras, pintar en fachadas… no me gusta el modelo de matemáticas que enseñan en el colegio, y pienso que para niñ@s con dificultades en el aprendizaje es una bomba emocional que les lleva a la frustración en un pis pas… Fue una gran lucha personal en los meses de confinamiento. Y es una batalla que sigue apareciendo en mi vida. El problema de los sistemas es que ya puedes hacer todo el ruido que quieras que si están avalados por personas con sus mismos intereses, estás jodid@… Me quejo, y me seguiré quejando, sobre todo cuando afecta a la salud emocional de mi hijo, que los niñ@s lloren porque no les sale hacer una división como si se tratase de una obra de arquitectura… es para reflexionar.  Que ahora los y las pediatras sean quienes tienen el valor y autoridad de realizar diagnósticos psicológicos, es para reflexionar. Que mi hijo (o cualquier alumn@) se abra y exprese lo que le ha ocurrido con algún compañero o compañera de clase y se le ignore rotundamente, es para reflexionar. Que hablemos de libertad cuando estamos viviendo en una cárcel política, es para reflexionar. Que niñ@s de diez años tengan comentarios homófobos, machistas, y se burlen de quienes tienen dificultad para expresar sus emociones, es para REFLEXIONAR. Me quejo, discrepo, cuestiono, pero todo esto he de vivirlo y afrontarlo desde un equilibrio personal, sino, es cuando puedo perderme de nuevo en los diálgos inventivos del ego.

El odio se alimenta de más odio, y de miedo. Y aunque mi ego sienta ganas, en ocasiones, de hacer daño, sé que no es la vía que va a ayudarme a estar en coherencia conmigo misma. ¿Qué clase de adultos somos? Porque créeme, cuando veo a los niñ@s comportarse como auténticos salvajes físicamente y verbalmente, da mucho miedo… ya que el origen de todo esto somos nosotr@s.

Si dejara enviar todas las cartas que tiene pensadas escribir mi hijo como al presidente Joe Biden, quiere recordarle que prohibe las armas, a la alcaldesa de Rubí quiere hablarle de toda la contaminación que existe, y así la lista se va agrandando… si le dejara hacer esto tendría que mudarme a otro planeta, jeje… Lo que intento enseñarle es que el poder de cambio está en un@ mismo. Para gestionar una situación no podemos controlar el exterior, solo podemos aprender a confiar en nosotr@s mism@s, y a reconducir nuestro camino si pululamos por los extremos hacia una armonía y equilibrio. Al mundo le da igual tu vida, así que cuida tu vida del mundo. Y a mundo me refiero con gente.

No sé si estamos en la era de acuario, pero que seguimos haciendo lo contrario a lo que deseamos esto no ha cambiado. Por no sentirte sol@ huyes del silencio en busca de ruido. Y porque no quieres volver a sufrir te escondes en tu soledad. Bailando siempre en la misma línea, pero de puntillas y pendientes de un hilo sobre sus polaridades.

Algo que puedo compartir contigo es que seas tú, sin miedo, te aseguro que el amor no te lleva los extremos, más bien es tu forma de amar, pero ese es tu aprendizaje. Que te ames sin miedo. Que vivas, que sonrías, aunque no te devuelvan la sonrisa, no importa si en tu corazón te sientes libre y complet@.

Y lo siento por el último anuncio de cruzcampo, que aunque hable mezclando catalán y castellano, siento pasión por el acento catalán.

Gracias por leerme. Haces que compartir sea más fácil y gratificante.

 

El viaje al centro del alma

Existe la creencia de que ir a un-a psicólog@ es de loc@s. La sociedad ha forjado y programado un lenguaje emocional basado en la carencia y vulnerabilidad, como si hablar de nuestras emociones fuera un lujo, un capricho, incluso solemos decir aquello de “que egoísta eres, o que creído te lo tienes” (¿verdad?), a personas que son seguras de sí mismas. Memorias arraigadas y heredadas de nuestros antepasados, abuel@s y ancestr@s, pero me parece a mi que ya va siendo momento de ir haciendo un barrido de programas obsoletos para empezar a sembrar pensamientos no limitantes, y libres de cargas.

Psico en griego signifca alma, vida, mente, aunque la ciencia se olvidó de la parte intrínseca y lo enfocó al estudio de la mente, sin más. Y como suele ocurrir, la vida sin contemplar y tener en cuenta su esencia se queda coja, incompleta, en desequilibrio. Logia significa hermandad, reunión, me gusta la idea de que Psicología es un recurso para el alma en el que puede ayudar a sus herman@s almas.

Mi primer contacto con hacer terapia a través de visitas a un psicólogo fue en una época donde era más joven, hubo un tiempo en el que mi caos interno se apoderó de mi, y aunque mi mente sobrevivía escribiendo sobre las emociones que me perturbaban, fue vital y necesario acudir a un profesional que me hicera ver otros puntos de vista, que me enseñara recursos para aprender a gestionar aquel caos interno y poder retomar la estabilidad y felicidad. La experiencia fue maravillosa, y aunque en algunas de las sesiones tratábamos conflictos respecto a los abusos y malos tratos, no me importó ni me sentí incómoda de que fuera un hombre quien podía ayudarme con su conocimiento. Tampoco fue casualidad que fuera un hombre, el inconsciente provoca caos, pero también es sabio. La verdad, es que su creatividad me ayudó a poner orden dentro de mi, y empezar a reconstruir la Vanesa que quería ser. Había una frase que me decía y que me hacía reír: “eres como un mueble desmontado, y yo voy a guiarte para que aprendas a construir y montar cada pieza en su sitio”.

La terapia, cualquier terapia sin práctica se queda en tan solo charlas de una hora a la semana. Confundimos crear un vínculo desde el amor incondicional a dependencia emocional. Desde mi experiencia personal no es sano depender en el tiempo de un-a psicóloga, o de cualquier terapia, cosa-persona exterior, a no ser que hablemos de trastornos del desarrollo y se tenga que incluir como algo normalizado y habitual en el día a día de la persona. El mayor aprendizaje personal es tomar responsabillidad de nuestra propia vida. La culpa no nos va a empoderar, juzgar no nos va hacer más felices. La amplitud y evolución en la consciencia de cada una-o sí empodera, y nos conecta con la felicidad y bienestar.

La palabra psicología nos habla con intensidad de la vibración 7, la búsqueda del ser, el análisis, cuestionarse, la toma de confianza y fe, un trabajo de equidad en las energías arquetípicas. También resuena la introspección, del camino de la persona como ser independiente, de expresar y desbloquear barreras inflexibles emocionales. Hay un dígito que se repite como gemelo en la palabra psicología y es: “3636”, el conocimiento desde la creatividad, el retomar contacto con la parte infantil, sentir la inocencia, superar miedos, aprender a amarse a un@ misma, el poner límites al no respeto, y decir sí a disfrutar de la vida, sin enganches emocionales. Psicología resuena en Autoaceptación y en Guiar con Luz.

Para equilibrar esa búsqueda de respuestas existenciales, es recomendable el desarrollar un hábito en ser constante, el darle la atención justa al ego, el ponerse unos retos sin expectativas. Cultivemos el ser personas ambiciosas no solo desde lo material, sino también desde el crecimiento personal.

En este post me hace gran ilusión presentarte a una amiga que la conocí desde su faceta profesional: psicóloga. Guía a los niñ@s en sus etapas conflictivas, les enseña recursos para gestionar las emociones, en especial en el área del autismo. También ejerce terapias a adultos. Espero que disfrutes de esta pequeña entrevista como yo he disfrutado escribiendo este post.

 

Entrevista a Sonia Tapiador, psicóloga en el centro EducaInfants de Rubí.

¿Nos explicas qué es la Psicología?

La definición de Psicología es algo así como “Ciencia que estudia los procesos mentales”, pero para mí la psicología es una herramienta para paliar las dificultades personales, emocionales, sociales, y para atender algo tan importante como nuestra salud mental, en definitiva para lograr el bienestar.

¿Qué benficios aporta acudir a terapia?

Hay un argumento que escuché una vez, lo he incorporado en mi día a día y se lo digo a todos mis pacientes: “Quien cree que al psicólg@ sólo van las personas con problemas están equivocad@s. Problemas tenemos todas las personas, al psicólog@ van las personas que quieren solucionarlos.” Los beneficios son múltiples siempre y cuando se lleven a cabo las orientaciones que el profesional da. Hay personas que pretenden que tengamos una varita mágica y que les elimine el problema. No son son conscientes de que el/la psicólog@ guía, enseña, pero la voluntad y el esfuerzo lo ha de poner el paciente. Si no se quiere evolucionar y crecer emocionalmente no se hace. La inteligencia emocional es la capacidad más valiosa para conseguir un bienestar vital y la buena notícia es que se aprende, se desarrolla, se moldea, es plástica y por tanto todas las personas podemos adquirirla.

¿Por qué estudiaste psicología?

Creo que la mayoría de personas que nos dedicamos a la psicología es algo vocacional. Siempre he tenido claro mi disfrute y satifacción por ayudar al prójimo, y además, el mundo de las emociones me fascina. También creo que el ser consideradad una “buena consejera” en mi entorno me dio seguridad para elegir este camino. Eso sí, lo recuerdo desde que tuve el concepto de que algún día debía elegir una labor en la vida, supe sin lugar a dudas que sería esta.

¿Qué te aporta tu trabajo?

Simplemente me fascina. Ayudar, enseñar, a orientar a familias, a personas, a niñ@s, a parejas, a educadores y educadoras… ¿Qué puede haber más gratificante que esto? Conocer personas maravillosas que me enseñan y me conmueven, que me llenan de cariño, ¡y que se convierten en parte de mi familia! Soy muy afortunada.

Puedes encontrar a Sonia Tapiador a través de sus redes sociales:

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EducaInfants

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Para finalizar esta entrada con entrevista incluída, compartiré contigo una frase del célebre Carl Gustav Jung, y es la siguiente:

<Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta>

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