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Si mereces lo que sueñas, pon paz en tu dormir

Parte de tu vida es un guión relatado en un espacio sin tiempo, sin cuerpo. El ego no lo recuerda porque no estuvo presente, pero tu alma sí. Muchas de tus experiencias son manifestaciones de memorias inconscientes, ya sea en tu árbol transgeneracional o de tus vidas pasadas.

Cuando es la tercera pareja que no te trata bien, cuando siempre acabas cediendo a dar tu poder personal a otras personas y no hacer lo que realmente quisieras en tu vida, ¿cuestionas qué necesitas aprender o qué necesitan aprender los demás? En la ecuación de la vida tú formas parte de la raíz, ERES el valor no variable. Siempre estás tú ante las experiencias, algo habrá en tu programación interna sea consciente o inconsciente en la que has de tomar consciencia para saber cómo desbloquear, sanar, liberar… todo lo que te acerque al bienestar completo.

Hasta que no te respetes y digas No sin sentirte culpable experimentarás la sumisión, la carencia, la desvalorización, el abuso… y no porque te lo merezcas, sino porque es la energía que emite tu inconsciente, tu libro de aprendizajes. Has de escribir fin, pasar páginas, cerrar puertas, a todo aquello que ha formado un gran embrollo con tu ser, desliar ese enredo que forma nudos en el centro de tu estómago. ¿Y cómo se hace eso? Aprendiendo a Amarte, a sentirte Merecedor-a, a sentirte Aceptad@.

Muchos de nuestros aprendizajes en la vida están vinculados a cómo nos sentimos respecto a la familia, ¿qué representan papá y mamá para tí? Una ausencia (física o emocional) de estos dos arquetipos nos desestabilizan de lo lindo, ya que están en sincronía con las energías femenina y masculina.

Prácticamente, lo que experimentamos en la vida son proyecciones vibracionales en relación a cuan amor, perdón, y comprensión sumamos al pasado, y en nuestro día a día. El presente es como el fondo de un prisma, depende de con qué ojos miras a tu alrededor. ¿En tu mirada hay observación o recuerdos? ¿Cuando recuerdas hay dolor, sufrimiento, o comprensión? Que quede claro que no te juzgo, aún hay cosas en mi vida que me duelen al recordarlas, también tengo mis aprendizajes.

Con estas líneas quiero compartir la liberación que se siente el conocer que un@ mism@ tiene el poder de decisión, y de cambiar. Tú eliges si quieres seguir estar en rencor, o si empiezas a hacer las cosas desde otras perspectivas. El día que me dí cuenta de podía cambiar en mí el pasado dañado, las partes de mí que atraían situaciones y personas que eran leña al fuego de mis memorias, en ese momento sentí libertad. Está en tí aceptar tu propia responsabilidad.

La sanación no es automática, ya que el personaje ha de procesar muchas emociones, a nivel energético es instantánea la transmutación, pero el equilibro requiere de constancia, de ganas, y de practicar y practicar el ser mejor persona que ayer. Pero cuando Creas tu Fe, los milagros ocurren, sin más.

¿Te animas a romper las cadenas?

Puedo acompañarte en terapia, compartiendo contigo cómo aprendí (y sigo aprendiendo) a poner Paz, a sentir Perdón y Amor hacia mí misma.

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Los hilos invisibles de la familia

La familia, ¡qué de historias!… algunas para escuchar delante de una chimenea, y otras para deshacer esos recuerdos en nosotr@s, ¿Verdad? Lo que voy a escribir en este post dedicado a la familia y a sus hilos invisibles es desde el prisma de mi propia experiencia personal junto con la experiencia en los casos que veo a través de las cartas natales numerológicas. Todo desde un sentido espiritual, holístico y transpersonal, unido a la parte dual.

Familia, la palabra que numerológicamente vibra en 33/6, energía reconocida en el mundo de la numerología por ser una vibración maestra, la vibración del amor incondicional, y coincide con la edad de Cristo cuando desencarnó, de ahí que le hayan atribuido la etiqueta y estigma de vibración que siente que el amor es sacrificio.

¿Quién no ha tenido alguna discrepancia con sus familiares? Una proyección de espejos muy cercana. Desde técnicas de desarrollo personal como la biodescodificación, la gestalt, la bioneuromoción, la filosofía un curso de milagros, la herramienta ho’oponopono, y la numerología emocional como tantas más se puede profundizar en temas familiares, transgeneracionales para darles luz, paz, amor y perdón. Cada herramienta tiene su modo de operar, en algunas resueno más y de otras me quedo solo con lo que me ayuda a sentirme en paz, el equilibrio y método de sanación lo elige y crea un@ mism@.

Desde mi trabajo como numeróloga he observado que puedo conocer a través de las vibraciones que componen y predominan a la persona que consulta, sobre memorias y aprendizajes familiares y transgeneracionales. Una persona que sufrió abusos, seguramente en sus vibraciones haya algún nueve en su parte paternal o maternal, ya que la energía nueve es la luz, la guía, pero para ello ha de experimentar la sombra y aprender la gran antorcha que es para sí misma y para los demás.

Cuando una persona ha venido a esta dualidad con alguna dificultad, desde el sentido espiritual es porque esa alma eligió en un espacio sin tiempo, limpiar memorias de sus dos clanes familiares, y a su vez hacer de espejo y guía a sus padres, normalmente hay un gran aprendizaje y conexión madre-hijo. En general, los hij@s vienen a despertar en consciencia a los padres y madres. Pero en los hij@s “especiales” hay una misión de consciencia y amor incondicional más elevada. Como familia espiritual y seres de luz estamos en misiones de ayuda, y de poner luz, amor y perdón a esos pasados que se quedaron pendientes en archivos álmicos. No importa si no conociste a tus padres, el inconsciente existe, y tod@s estamos unidos en un plano cuántico. Cómo te desarrolles en la vida hablará de tu familia, de tus aprendizajes, y de tí mism@.

He aprendido que la vida no se puede comprender desde la mente, desde mi personaje no tengo toda la información necesaria para llegar a entender la vida y sus experiencias, otra cosa es que el ego sí lo cree. Con esto no justifico los actos desde vibraciones densas y bajas. Pero, desde mi experiencia personal, hasta que no le empecé a dar espacio a mi parte álmica, a decirme “bueno, ¿y si hay otra manera?, hasta que no hice las paces con memorias pasadas de carencia, de abusos, de maltrato, con todas esas memorias que rondan y pululan de vez en cuando, y sobre todo conmigo misma, comprendí que todo esto me bloqueaba y no me dejaba ser quien era de verdad. No es cuestión de días, es un trabajo, un viaje personal de tiempo, de paciencia, el respeto hacia a un@ mism@ requiere de constancia y de una autoestima sana. No es “pongo amor a esta situación” y ya se hizo la iluminación en mí, porque estamos hech@s de infinitas encarnaciones, y vete a saber las memorias (que podrían ser muy similiares entre ellas) que hemos de desbloquear y liberar. Pero dar un paso hacia el amor y la paz crea espacio en nuestro interior, y los mecanimos y engranajes cuánticos se ponen en marcha a través de sincronías, de serendipias, de milagros. Y entonces descubres que puedes cambiar, que estás sanando, y a su vez recuerdas a los demás que también pueden hacerlo.

Por supuesto que hay situaciones muy duras que el personaje no puede perdonar, pero es que quien perdona es la parte sabia que hay en nuestro interior. El ego por sí solo nunca llegará a esa zona, porque no le interesa la armonía, ni sentirse amado, el ego solo busca fans como ídolo que se cree que es. Perdonar, aceptar, no significa que la situación nos gusta o hay que aguantar según que cosas, o que nos vamos de copas con quien nos hiere… Desde mi experiencia perdonar es ver en mí para qué tengo un espejo que me habla de lo que sea en ese instante de mi vida, porque seguramente sea algo que me quede pendiente de sanar, de integrar en mi día a día.

Desde la mente no podrás comprender la vida y su sentido espiritual si no incluyes en tí a dios, la divinidad, el universo, la energía inteligente, algo más grande y sabio que tú y que no te juzga, llámalo como quieras. Te invito a que reflexiones en cómo te haces las preguntas, y que cambies el modo de formular tus cuestiones, en vez de decir “¿por qué me pasa a mí? ¿por qué siempre doy con el mismo tipo de parejas? ¿por qué mis jefes, jefas son cortados por el mismo patrón?…” a ¿para qué me pasa a mí? ¿qué hay en mí que elijo siempre el mismo tipo de parejas? ¿para qué escojo a jefes, jefas que abusan de su autoridad?. Si tú eres el/la protagonista de tu vida algo habrá de responabilidad en tí en todo lo que te ocurre, ¿no crees? ojo he dicho responsabilidad y no culpabilidad. Que nos conocemos ego. Puede que elijas a parejas que te abandonan porque representa los arquetipos padre-madre y te abandonaron, o fueron ausentes en tu infancia, o que tú en otra vida lo hicieras. Si siempre te ocurre lo mismo quizás es para que empieces a cambiar cosas en tí. Y si tus jefes o jefas tienden a ser autoritarios y a faltarte el respeto, entonces empieza a respetarte, a poner límites, inconscientemente buscas el reconocimiento y protección de papá y mamá… Se que el ego te impide que tengas pensamientos existenciales, pero, ¿has pensado si fuiste tú un agresor o agresora en otra vida? Ningún ser humano está libre de “pecado”.

Antes de perdonar, has de perdonarte a tí mism@, tampoco quieras construir una casa por el tejado. Qué mejor reconocimiento a tus ancestros y ancestras que recordarles que estén en paz, que comprendes sus miedos, y por eso les envías amor, para que se perdonen.

“Criatura de la luz, no sabes que la luz está en tí.” (Un curso de milagros)

Si quieres conocer cómo empezar a romper patrones que te bloquean para prosperar en tu vida, puedes ponerte en contacto conmigo rellenado este formulario, o desde la opción de contacto telefóno o correo electrónico que está en el menú de la página web.

Si escucharas al amor empezarías a amarte

A través de mi trabajo como numeróloga emocional cada vez más me doy cuenta de que el aprendizaje estrella como seres humanos es amarse a un@ mism@. Hay una tendencia excesiva y preocupante como personas y es que nos enfocamos, nos volcamos en el exterior sin haber realizado un trabajo interior, sin haber siquiera comprobado la seguridad personal en cada situación nos dejamos embaucar, nos lanzamos a todo tipo de relaciones y circunstancias, desde unas vibraciones inconscientes un tanto suicidas y auto destructivas. Llegamos a poner en peligro todo nuestro plan evolutivo personal por unas creencias aprendidas de serie sobre el amor y la vida que se supone que hay que vivir. No dejo de ver casos en los que la energía femenina se ha marcado unas vibraciones de independencia a través de los aprendizajes de experimentar el amor sin apegos emocionales. Cada carta natal que hago me fascina porque tomo consciencia (a parte de con mi trabajo de crecimiento personal) en este campo profesional, como personajes somos muy ignorantes, orgullos@s, y como nos cuesta entender que el valor a integrar se vivirá desde la polaridad. El amor nace en las personas de manera innata, y es inevitable compartirlo, en cambio el dolor es la emoción que nos pone en jaque, en sí ninguna emoción tiene una función negativa, solo ser sentida para que a través de la experiencia y de esa comunicación con los sentidos podamos aprender, comprender y evolucionar.

Vibraciones como la 6 o la 2 nos hablan del amor, de compartir, de las relaciones, del nivel de amor hacia un@ mism@, pero como por norma general estamos muy descentrados a nivel energético y estas vibraciones no resonarán en nosotr@s como estados de “happy flower”, más bien si en tu vida te predominan vibraciones 6 o 2 tendrás todas las papeletas para vivir las relaciones de manera adictiva (que estos bloqueos a su vez se manifiestan a través de proyecciones-espejo) desvalorización, sumisión, pasarás por las transiciones de “víctima-victimario”. Así que puedes ser alguien muy amoros@ con los demás, pero el mayor reto de tu vida está en dejar de necesitar que te quieran, en sanar a tu ego herido, a tu niñ@ que se siente abandonad@… es alarmante la cantidad de personas que dan y dan a los demás pero para sí mismas son como un gran muro de contención. Desde esta zona de hecatombe emocional interna no esperes tener relaciones de igual a igual, o empleos en los que te respeten, o una familia en la que te incluyan, porque estos serán tus principales aprendizajes en esta vida.

Cuando hablas de amor, ¿cómo te incluyes en la frase? ¿Desde qué emoción te conectas al amor? ¿Desde el vacío o desde la completud?

¿Qué pasa con las vibraciones como la 6 y la 9 que suelen anhelar la idea del hogar, que están ancladas a memorias pasadas en relación a la familia? Hasta que no depures dentro de tí estas ideas de sentirte incomplet@, de no valer sin alguien a tu lado, de atender a tu niñ@ interior, de estar en paz con papá y con mamá, de subsanar las energías femenina y masculina… Hasta que no aprendas que tú mism@ ya eres ese hogar de amor no lo encontrarás en ninguna parte. ¿Acaso no te das cuenta de los patrones repetitivos en tu vida? ¿Para qué eliges siempre la misma opción si sabes que a la solución que te llevará es a la ausencia de tí mism@?

Sé que no es fácil, y tampoco es cuestión de poco tiempo, de que si perdono (o me perdono) una vez ya seré feliz para siempre. Pero no por ello es imposible. En mi personaje es habitual y terapéutico pasar por procesos de introspección y reflexión, de poner en cuarentena memorias y observar desde una zona de tranquilidad y sosiego. Requiere de honestidad, de perdón, de constancia, pero también de no exigirse a nivel espiritual, que el ego nos tiene muy calad@s a tod@s. Habrán heridas que necesites de más tiempo para sanar, y otras en las que rápidamente te recompongas. Lo que no cambia nunca es que la decisión siempre es tuya. Tu decides si quieres observar o si prefieres seguir con lo mismo de siempre. Un coordinador que tuve hace muchos años me enseñó que la actitud hace que nuestro trabajo sea con amor o no. Me enseñó a poner mimo en las cosas que hacía, a disfrutar y a sentir placer visual al contemplar un trabajo desde la pasión, desde la creatividad. A ese espacio de conexión con un@ mism@ es a donde hemos de ir, ese lugar es nuestro ser, si observas y pones atención a los detalles estarás más cerca de despertar de la amnesia colectiva y liberarte de los programas que se reinstalan automáticamente en tu inconsciente. Ojo, en nuestro inconsciente siempre habrán programas, memorias, tendencias, pero al ir sanando dejamos espacio para los cambios, sean cuales sean. Eso sí, tu alma se sentirá agradecida.

Agradecer

 

Hace un año atravesaba un período de tiempo en el cual no levantaba cabeza con recaídas físicas y emocionales. Una lumbalgía acompañada de otros problemas musculares se manifestó a través de tantos pensamientos durante el transcurso del año en el que sentía que tenía que dar un paso más allá en mi vida, tocaba salir de la zona de confort, aunque implicara cambiar drásticamente la vida que conocía durante 17,18 años.

Por entonces para muchas personas mi decisión de dejar el trabajo cayó como una gran losa de locura. No fue fácil, pero por fín me sentía coherente con lo que pensaba, sentía y quería expresar. De mis dolencias físicas no me recuperé enseguida, aún arrastro algunas cosillas, pero a nivel emocional trabajé lo que no está escrito porque deseaba irme de mi empleo, el cual fue como una familia durante tantos años, deseaba irme en completa paz, conmigo misma y con todo lo que representaba en mi vida aquel lugar. Lo trabajé con Ho’oponopono, con prácticas simbólicas, visualizaciones, cartas, y con eternas charlas con mis guías. Y los milagros vinieron a mi vida, de situaciones caóticas todo acabó con un final emotivo y pacífico, y a día de hoy siento gratitud con aquel empleo.

A nivel personal he crecido mucho en los últimos años, pero en este año 2020 siento que he caminado una maratón de fondo. ¡Qué grandes aprendizajes tiene la vida, siempre! Duelos, amistades que sí-que no, confinamientos, y como no, mis aprendizajes junto a mi hijo. Los aprendizajes no paran nunca, el alma ha venido a empaparse de lecciones y experiencias, y entre tanto, de intentar aprobar las asignaturas pendientes. Personalmente, este año para mí ha sido como una gran prueba de superación, de recordar mi luz, que mis dones si los utilizo desde la creatividad puedo caminar hacia la prosperidad que sueño, que me ilusiona. Si confío en mí soy capaz de cambiar mi vida.

¿Qué me depara el futuro? Ni idea, pero si dirijo mi presente hacia la armonía, o todo lo que sea posible, no dudo que habrán milagros como posibilidades que me guiarán a seguir evolucionando, construyendo y decidiendo la vida que quiero vivir, sin obviar los muchos aprendizajes que están por llegar. Cuento con ello. Creo que mi personaje y mi alma empiezan a entenderse. jeje…

 

Es gratificante ver que todo el trabajo personal en mí también se manifiesta en progresos en mi hijo y en su desarrollo evolutivo personal. ¿Dejará el autismo de condicionar su vida y la mía? No lo sé, pero sin duda la intensidad en la que se manifiesta ha ido cambiando, la vibración del autismo en este presente se ha reconducido hacia a un equilibrio y sanación emocional.
Mi hijo y yo somos un gran equipo caminando hacia la conexión al bienestar, hacia el auto descubrimiento de nuestros poderes internos, y de todo el amor que hemos venido a experimentar. Puede que sienta apego emocional hacia a mi hijo visto desde ciertas corrientes filosóficas, pero es que mi hijo me guía cuando me pierdo, cuando me desoriento es mi zarandeo perfecto, es mi cuestión, mi revolución interna. Él me ayuda a brillar, seguramente sola no sabría cómo hacerlo. Imagino, que para eso están los pactos álmicos, para recordarnos la luz que habita en nuestro interior.

Mi hijo para mí es Agradecimiento.

También hago el ejercicio personal de agradecerme a mí misma todo este gran camino, de valorar cada situación, de mi despertar espiritual, de mis errores, de mis caídas a pozos emocionales, pero también de mi constancia y de mis ganas de seguir adelante, de levantarme y sanar mis heridas. De que a pesar de sentir miedo aprendo a creer en mí, a tomar consciencia, a dar pasos por la vida sintiéndome feliz, a crear pensamientos de amor y equilibrio en mi ser. No ha sido fácil, y hay procesos personales complejos, pero sé que todo empieza por decidir, por implicar al espíritu a mi actitud.

Y agradecida me siento por mi proyecto laboral, y crecimiento profesional, también a través de mi colaboración con la psicóloga Sonia Tapiador 

La vida en su infinita sabiduría nos ha reunido en este proyecto en conjunto para guiar en autoconocimiento, para educar en inteligencia emocional, y ante todas las cosas en el nombre y vibración del amor incondicional.

GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS.

El viaje al centro del alma

Existe la creencia de que ir a un-a psicólog@ es de loc@s. La sociedad ha forjado y programado un lenguaje emocional basado en la carencia y vulnerabilidad, como si hablar de nuestras emociones fuera un lujo, un capricho, incluso solemos decir aquello de “que egoísta eres, o que creído te lo tienes” (¿verdad?), a personas que son seguras de sí mismas. Memorias arraigadas y heredadas de nuestros antepasados, abuel@s y ancestr@s, pero me parece a mi que ya va siendo momento de ir haciendo un barrido de programas obsoletos para empezar a sembrar pensamientos no limitantes, y libres de cargas.

Psico en griego signifca alma, vida, mente, aunque la ciencia se olvidó de la parte intrínseca y lo enfocó al estudio de la mente, sin más. Y como suele ocurrir, la vida sin contemplar y tener en cuenta su esencia se queda coja, incompleta, en desequilibrio. Logia significa hermandad, reunión, me gusta la idea de que Psicología es un recurso para el alma en el que puede ayudar a sus herman@s almas.

Mi primer contacto con hacer terapia a través de visitas a un psicólogo fue en una época donde era más joven, hubo un tiempo en el que mi caos interno se apoderó de mi, y aunque mi mente sobrevivía escribiendo sobre las emociones que me perturbaban, fue vital y necesario acudir a un profesional que me hicera ver otros puntos de vista, que me enseñara recursos para aprender a gestionar aquel caos interno y poder retomar la estabilidad y felicidad. La experiencia fue maravillosa, y aunque en algunas de las sesiones tratábamos conflictos respecto a los abusos y malos tratos, no me importó ni me sentí incómoda de que fuera un hombre quien podía ayudarme con su conocimiento. Tampoco fue casualidad que fuera un hombre, el inconsciente provoca caos, pero también es sabio. La verdad, es que su creatividad me ayudó a poner orden dentro de mi, y empezar a reconstruir la Vanesa que quería ser. Había una frase que me decía y que me hacía reír: “eres como un mueble desmontado, y yo voy a guiarte para que aprendas a construir y montar cada pieza en su sitio”.

La terapia, cualquier terapia sin práctica se queda en tan solo charlas de una hora a la semana. Confundimos crear un vínculo desde el amor incondicional a dependencia emocional. Desde mi experiencia personal no es sano depender en el tiempo de un-a psicóloga, o de cualquier terapia, cosa-persona exterior, a no ser que hablemos de trastornos del desarrollo y se tenga que incluir como algo normalizado y habitual en el día a día de la persona. El mayor aprendizaje personal es tomar responsabillidad de nuestra propia vida. La culpa no nos va a empoderar, juzgar no nos va hacer más felices. La amplitud y evolución en la consciencia de cada una-o sí empodera, y nos conecta con la felicidad y bienestar.

La palabra psicología nos habla con intensidad de la vibración 7, la búsqueda del ser, el análisis, cuestionarse, la toma de confianza y fe, un trabajo de equidad en las energías arquetípicas. También resuena la introspección, del camino de la persona como ser independiente, de expresar y desbloquear barreras inflexibles emocionales. Hay un dígito que se repite como gemelo en la palabra psicología y es: “3636”, el conocimiento desde la creatividad, el retomar contacto con la parte infantil, sentir la inocencia, superar miedos, aprender a amarse a un@ misma, el poner límites al no respeto, y decir sí a disfrutar de la vida, sin enganches emocionales. Psicología resuena en Autoaceptación y en Guiar con Luz.

Para equilibrar esa búsqueda de respuestas existenciales, es recomendable el desarrollar un hábito en ser constante, el darle la atención justa al ego, el ponerse unos retos sin expectativas. Cultivemos el ser personas ambiciosas no solo desde lo material, sino también desde el crecimiento personal.

En este post me hace gran ilusión presentarte a una amiga que la conocí desde su faceta profesional: psicóloga. Guía a los niñ@s en sus etapas conflictivas, les enseña recursos para gestionar las emociones, en especial en el área del autismo. También ejerce terapias a adultos. Espero que disfrutes de esta pequeña entrevista como yo he disfrutado escribiendo este post.

 

Entrevista a Sonia Tapiador, psicóloga en el centro EducaInfants de Rubí.

¿Nos explicas qué es la Psicología?

La definición de Psicología es algo así como “Ciencia que estudia los procesos mentales”, pero para mí la psicología es una herramienta para paliar las dificultades personales, emocionales, sociales, y para atender algo tan importante como nuestra salud mental, en definitiva para lograr el bienestar.

¿Qué benficios aporta acudir a terapia?

Hay un argumento que escuché una vez, lo he incorporado en mi día a día y se lo digo a todos mis pacientes: “Quien cree que al psicólg@ sólo van las personas con problemas están equivocad@s. Problemas tenemos todas las personas, al psicólog@ van las personas que quieren solucionarlos.” Los beneficios son múltiples siempre y cuando se lleven a cabo las orientaciones que el profesional da. Hay personas que pretenden que tengamos una varita mágica y que les elimine el problema. No son son conscientes de que el/la psicólog@ guía, enseña, pero la voluntad y el esfuerzo lo ha de poner el paciente. Si no se quiere evolucionar y crecer emocionalmente no se hace. La inteligencia emocional es la capacidad más valiosa para conseguir un bienestar vital y la buena notícia es que se aprende, se desarrolla, se moldea, es plástica y por tanto todas las personas podemos adquirirla.

¿Por qué estudiaste psicología?

Creo que la mayoría de personas que nos dedicamos a la psicología es algo vocacional. Siempre he tenido claro mi disfrute y satifacción por ayudar al prójimo, y además, el mundo de las emociones me fascina. También creo que el ser consideradad una “buena consejera” en mi entorno me dio seguridad para elegir este camino. Eso sí, lo recuerdo desde que tuve el concepto de que algún día debía elegir una labor en la vida, supe sin lugar a dudas que sería esta.

¿Qué te aporta tu trabajo?

Simplemente me fascina. Ayudar, enseñar, a orientar a familias, a personas, a niñ@s, a parejas, a educadores y educadoras… ¿Qué puede haber más gratificante que esto? Conocer personas maravillosas que me enseñan y me conmueven, que me llenan de cariño, ¡y que se convierten en parte de mi familia! Soy muy afortunada.

Puedes encontrar a Sonia Tapiador a través de sus redes sociales:

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EducaInfants

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Para finalizar esta entrada con entrevista incluída, compartiré contigo una frase del célebre Carl Gustav Jung, y es la siguiente:

<Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta>

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